Beturián.
Salgo de mi casa para dirigirme a la plaza del Mercado pues, siendo hoy sábado, me gusta observar tranquilamente los puestos de frutas y hortalizas que allí se exponen, así como el ir y venir de la gente entre los puestos y bajo los porches. Cuando ya me encuentro cerca de élla, a la altura de la calle Romero, me topo con unas charangas que en ese preciso momento arrancan con sones y melodias de elevados decibelios amplificados por la estrechez de la calle. Parece una concentración o reunión de charangas. Alguien me explica que, efectivamente, este fin de semana Barbastro acoge una concentración de varias charangas, locales y de otras poblaciones, que cuenta con patrocinio variado, incluido el municipal.
Repuesto del impacto inicial consigo acceder a la mencionada plaza del Mercado, se alejan las charangas y la paz y serenidad ambientales vuelven a instalarse en el espacio ciudadano de donde nunca debieron ausentarse, sobre todo cuando se trata de descansar en fin de semana. Claro, sólo son unas charangas, tampoco es para tanto. Me pregunto entonces si a lo mejor en nuestro querido ayuntamiento se les ha ocurrido pensar que una concentración de charangas era el pórtico adecuado para la Semana Santa, teniendo en cuenta también la avalancha de decibelios que se aproxima en los próximos dias a bombo y platillo, corneta y tambor, repique y matraca, enfin, a sacomatraco. ¿ Estará detrás de todo el tinglado el colegio médico de la mano de los otorrinos dispuestos a sacarse unos eurillos, la crisis aprieta, a costa del nuevo paradigma » Barbastro ciudad del ruido » ?. No es creible, demasiado rebuscado. Seguramente obedece a la alegría del órgano de gobierno municipal porque Barbastro va muy bien, las arcas consistoriales rebosan de dinero, aunque no sepan que hacer con él ( si no quieren amortizar deuda, como ha hecho el ayuntamiento de Utebo, PSOE-IU, bajen los impuestos ) y los mil quinientos y pico parados de la ciudad, estos dias, pueden sacarse un plus soplando un trombón, costaleando un paso o, literalmente, dando la matraca. ¿ Se acuerdan Vds. de aquella Semana Santa de austeridad castellana que, hasta hace pocos años, dignificaba estas celebraciones en nuestra ciudad ?. Parece que alguien con responsabilidades en este tema ha sufrido un ataque de amnesia. ¿ Ha prometido alguna multinacional de instrumentos musicales instalarse en Barbastro y en nuestro ayuntamiento la han creido ?. Quizás despejemos dudas escuchando el pregón de Semana Santa de este año, pero me temo que no. Las dudas es posible que aumenten.
Bueno, aun contra mis principios, sugiero al gobierno municipal que organice una concentración de panderetas. Después de Semana Santa. Conseguirá matar dos pajaros de un tiro: acabar el mes de abril con un aumento de la pluviometría, obvio, y mantener al pueblo, a Barbastro, dentro del status del que, en secreto (trabaja para éllo pero no lo reconoce nunca) no quiere que salga jamás, ser una ciudad de charanga y pandereta. ¡ Más crespillos maestro !

