La trufa maridó ayer un selecto menú elaborado por los prestigiosos chefs Iván Solà y Víctor Lidón en el restaurante de Flor de Barbastro, demostrando una vez que este hongo combina con todo. Desde un consomé con huevo, a una ensalada de canónigos con patatas, pasando por una pasta paccheri con setas hasta o una lubina con glace de trufa. Incluso como postre para cerrar un banquete con chocolate y pan con aceite. Ello regado con los vinos Chardonnay de Laus y Enate Crianza.El menú formaba parte de una de las acciones que realiza la Diputación Provincial de Huesca, dentro del programa Turfa-te, para promocionar el consumo del hongo negro. Y previamente a su degustación contó con un taller de cocina a cargo de Víctor Lidón, chef gerente del Can Fabes, del malogrado Santi Santamaría, y con raíces en Barbastro. También participó su compañero Iván Solà, ex jefe de este establecimiento que llegó a contar hasta su cierre el pasado año con tres estrellas Michelín.
En el taller participaron 24 cocineros altoaragoneses, quienes profundizaron en el conocimiento de la trufa y sus usos culinarios gracias a la charla técnica impartida por Pedro Marco, investigador de la Universidad de Zaragoza, que está realizando su tesis doctoral sobre la trufa negra. El investigador explicó aspectos técnicos para preservar la trufa y cocinarla aprovechando todas sus cualidades. «La calidad sensorial que puede adquirir un plato que lleve trufa bien utilizada es una explosión de aromas y sabores que de otra manera jamás lo conseguiría. De hecho se llama el diamante negro de la cocina», apunta este investigador.Por su parte, el cocinero Iván – que junto a otros compañeros abrirá en breve varios espacios de restauración en el edificio del Reial Cercle Artístic de Barcelona- valoraba la ejecución de estos talleres que ya pudo llevar a cabo el pasado año. «Está muy bien poder compartir estos momentos con los cocineros de aquí, ellos preguntan y nos conocemos. Es muy divertido. La trufa está muy buena y es un ingrediente muy importante dentro de la cocina aunque el precio hace que no la podamos utilizar tanto como queremos, pero cuando llegan las trufas a la cocina es un gran momento», afirmó.
Durante la sesión estuvieron presentes Antonio Cosculluela, presidente de la DPH, y el diputado Luis Gutiérrez, que preside el área de Innovación Local, que destacaron el compromiso de la entidad para fomentar este cultivo.


