Imagen del Colegio de la Merced de Barbastro, desde la torre de la Telefónica a principios de los 80. Hoy desaparecido. Archivo José Enrique Anguera.
Ante esta publicación de Jorge, en diciembre de 2023, hubo un comentario muy evocador de Ernesto Mateo Agraz Viván que reproducimos a continuación
“Recuerdo este colegio que, cuando lo hicieron, era preto invierno, el hormigón que ponían de día se congelaba por la noche y al día siguiente con el sol, se escorría al descongelarse: Nació viejo ya y así le fué. Anda que no habíamos corrido por esas eras 25 años antes, jugando al fútbol y con las bicis. La fábrica de Palá, donde hacían chocolate, pastas para sopa y tostaban el café llenando el ambiente de rico aroma.. Asomando por encima, la fábrica de medias de Soler y asomándose por la derecha la magnífica higuera y el melocotonero de su huerto. Tras las eras, separado por la valla, la era y el huerto de Perallón, seguido de la granja y casa de Antonio Latorre padre. Aparecen a su lado los huertos de Lloret, de Perfecto y Puig.
El colegio construído en el plano del Tozalé, estaba rodeado por una cortada en la piedra en cuyo pié se asentaban las casas de la Calle Santo Domingo, por un lado y el solar de la telefónica por el otro, solar donde antes estuvo ubicada la pista de baile de la SMA en cuyo escenario se podía disfrutar los domingos desde el Tozalé de las orquestas y sus vocalistas. Al fondo, el camino Real de Zaragoza que solo nos interesaba para ir a tarzanear por los litoneros que, junto con las gorgas del Vero eran nuestra mejor diversión. A la izquierda del colegio, la casa del Seminario Antigüo donde vivían la Sra Julia y la enana Feliseta. No se vé ni un alma, pero puedo asegurar que era envidiable la cantidad y la calidad de vida que nos daban estas eras.”


