Vecinos y comerciantes de la calle Miguel Servet de Monzón, una de las históricas arterias comerciales del casco viejo de la ciudad del Cinca, están hastiados de ver cómo un andamio preventivo colocado por el Ayuntamiento para evitar la caída de cascotes de un deteriorado inmueble impide el paso de tráfico y retrae a posibles clientes.
Un antiguo edificio, catalogado por su interés arquitectónico, sito en el número 14 de dicha calle lleva años deteriorándose sin que sus dueños acometan reformas. Ante el riesgo de desprendimientos de su fachada, el Ayuntamiento decidió de forma provisional cerrar la calle al tráfico y colocar un aparatoso andamiaje que ha dejado sin luminosidad a los comercios y vecinos de esta calle. Inicialmente la medida adoptada por el Consistorio iba a ser provisional, hasta que los propietarios acometerían las obras de restauración de la fachada del inmueble, una casa abandonada y ocupada solamente por las palomas.
Sin embargo estos comerciantes y vecinos llevan desde agosto reivindicando una solución. Hasta han iniciado una campaña de firmas para pedir la actuación municipal y han tenido varias reuniones con los responsables del Ayuntamiento pero de momento el equipo de Gobierno espera a que la iniciativa privada acometa la reforma de su propiedad.
Estos meses de cierre de la calle han tenido consecuencias en el sector comercial. La panadería Martínez, una de las más veteranas de la calle, ha cerrado por las tardes su negocio «porque no pasa nadie cuando antes había mucho tráfico rodado y pasaba mucha gente. Ahora sólo abrimos por la mañana porque el andamio está delante de nuestra puerta. Entre la crisis y el andamiaje, estamos afectados», afirma Maite Azcona.
La responsable de la panadería y vecina de la calle recuerda que el problema ya viene de años atrás cuando la casa seguía estando en avanzado estado de deterioro «y se caían cascotes. La casa lleva muchos años mal y muchos ayuntamientos deberían haber hecho algo. Ahora ya no queda otro remedio y tienen que actuar porque a los vecinos de nuestra calle nos afecta mucho. Mis hijos pasan cuatro o cinco días por debajo de este andamiaje».
Otra de las afectadas, Rosa María Cortes, pide al Ayuntamiento que adopte una solución «aunque los propietarios digan que no hay solvencia por parte del constructor o que la casa esté catalogada. ¿Por qué el Ayuntamiento no puede hacer nada?. ¿Si hay un accidente de quien será responsabilidad? Esta es una calle comercial de toda la vida y se la están cargando».
Los comerciantes y vecinos también se quejan de la escasa luminosidad de la calle que está conllevando «que la gente se desvíe para otro lado cuando esta calle había que verla, con un ir y venir de vehículos y de gente», lamenta con nostalgia la responsable de Alimentación Rosa María.
El PSOE denuncia ‘inacción’ municipal
El grupo municipal socialista se ha hecho eco de estas quejas y convocó una rueda de prensa en plena calle para pedir soluciones ante una «degradación del casco histórico», así como del castillo, que también cuenta con un andamiaje desde 2012. La portavoz Elisa Sanjuán apunta que tras múltiples requerimientos a la propiedad sin respuesta, nuestros actuales gobernantes no han tomado la iniciativa de ejecutar las obras con cargo a los dueños».
Desde el Ayuntamiento se ha reiterado en varias ocasiones a los propietarios que actúen sobre este inmueble e incluso les han sancionado. Y también advierten que interpondrán una denuncia penal contra el dueño del solar por desobediencia a la autoridad.
El PSOE critica esta medida porque entienden que un proceso pena «podría durar unos cuantos años más mientras que los vecinos y los negocios familiares se ven gravemente afectados».



