Las personas mayores, por diversas circunstancias, pueden necesitar cuidados que en su hogar no es posible facilitarles, y por ello se ven en la necesidad de alojarse en un lugar donde estos estén garantizados.
El grupo Abertia cuenta con varias estancias para mayores en toda España y entre ellas se encuentra la de Valdespartera, una residencia en Zaragoza dónde prevalece el trato humano, el respeto y el cariño hacia ellos.
La persona como objetivo
La calidad de vida de los mayores no tiene por qué verse limitada a recibir una buena atención sanitaria y asistencial. Como todos ellos también tienen su proyecto vital y hay que potenciarlo al máximo y no apagarlo. El excesivo uso de medicamentos y las trabas físicas impuestas limitan esa libertad en menoscabo de la autoestima, la autónoma y la dignidad.
En la residencia Valdespartera se fomenta la iniciativa personal, la integración social y el contacto externo, el continuo aprendizaje y el entretenimiento como forma de que la vida de los mayores continúe siendo gratificante y de calidad.
Cuidado de la alimentación
En consonancia con la filosofía de trabajo del grupo Albertia el cuidado de la nutrición de los residentes aquí se trata desde una perspectiva individualizada.
Está más que demostrado que con la edad la alimentación es primordial de cara a mantener una salud óptima. Por ello mantener los niveles nutricionales adecuados, estar adaptada a las pautas médicas y, por supuesto, siempre ajustada a los requerimientos y gustos de cada persona es básico para el bienestar de los residentes.
Esta residencia cuenta con un servicio de restauración propio con lo cual se garantiza lo antes citado además de mantener el equilibrio, la calidad y la seguridad en todos los procesos y en cada una de las comidas de cada día.
Terapias no farmacológicas
Con el uso de estas terapias se pretende que la persona no dependa de ningún tipo atadura para poder tener una vida acorde con su estado físico y mental, y entre ellas se pueden destacar:
Terapia de Estimulación Emocional
Esta, además de cubrir otros aspectos, es básica cuando se produce la incorporación de la persona al que va a ser su nuevo hogar. Las emociones que esto produce son muy diversas y con esta terapia se trata de que afloren para gestionarlas como algo normal, sin miedos ni vergüenzas, y que la adaptación a la vida social del centro se realice con la tranquilidad interior que requiere.
Musicoterapia
La música es una de las artes que más estimula el estado de ánimo. Por ello, además del aprendizaje y uso de diferentes instrumentos musicales y la realización de actividades relacionadas con ella, la mera escucha de la adecuada es de gran ayuda para aliviar los estados de tristeza y apatía que a veces se presentan.
Es una terapia muy utilizada con personas que tienen dificultades para comunicarse o de movilidad, ya que el terapeuta puede aplicarla individualmente y ayudar a mejorar el estado anímico que se desata en situaciones de aislamiento inevitable.
Las residencias no son lugares de los que se deba tener una imagen triste y lúgubre, puesto que gracias a lugares como Valdespartera se puede observar que la evolución hacia la mejora en la calidad de vida de los mayores es posible.

