El año pasado la conocida “sentencia de Castanesa”, anuló el Plan General del municipio, y coincidió en el tiempo con la “sentencia de Valdecañas” (Cáceres) que ordenó destruir doscientas viviendas de lujo, varios hoteles y un campo de golf levantados en una isla protegida de un pantano. Ambas sentencias tiene muchas similitudes, como las siguientes:
– Los dos lugares están integrados en “Red Natura 2000”, de especial protección.
– Los dos recursos jurídicos fueron presentados por particulares, erigidos así en defensores de la naturaleza.
– Las dos actuaciones urbanísticas omitieron la Evaluación Ambiental Estratégica que impone la Ley, y esa omisión ha sido la causa de las dos anulaciones judiciales.
– En las dos iniciativas hay detrás una empresa pública (Aramón en Castanesa).
– Ambos acuerdos urbanísticos fueron adoptados por gobiernos regionales del PSOE, mientras las sentencias se dictaron cuando gobernaba el PP.
– La reacción de estos últimos ha sido idéntica: no estar de acuerdo con las sentencias y recurrirlas a instancias superiores.
De manera que para aquellos mandatarios populares de Aragón y Extremadura, las actuaciones urbanísticas de Castanesa y Valdecañas, de hondo calado, no necesitaban evaluación ambiental (pese a imponerlo la Ley), luego compraron la mercancía de los socialistas que les precedieron y defendieron su actuación….
Es menester recordar que en Castanesa la Justicia no anuló la ampliación de la estación de Cerler, que no se discutía, sino el Plan General urbano del pueblo. Para ampliar Cerler basta con poner más remontes y contratar una empresa austríaca perita en confeccionar largas sirgas de acero cuyos cabos ata sin nudos ni bridas. Por el contrario la Justicia anuló la intención de construir tres mil viviendas en Castanesa sin una evaluación ambiental, dado que es una zona integrada en “Red Natura 2000”, de especial protección ambiental.
Otra cosa distinta es que Aramón se parapete detrás de las estaciones de esquí como excusa para urbanizar a lo ¿salvaje?…
Es lógico y prudente que este tipo de actuaciones requieran una evaluación ambiental. Hay que recordar que en la ampliación de Formigal la empresa Aramón provocó unos graves daños en el monte que ocasionaron el deslizamiento de la ladera de una montaña, anexa al aparcamiento de Portalet. El Ministerio de Medio Ambiente, en su revista de noviembre de 2.004, lo calificó de “desastre ecológico”, y nada pudo hacer para impedirlo, por no ser de su competencia… El programa “Al filo de lo imposible” denunció aquella herida proferida al Pirineo, y el escritor Eduardo Martínez de Pisón, catedrático de geografía y pireneísta afirmó: “Los bárbaros de Aramón han hecho algo intolerable y lo han visto miles de personas. Y han dicho cosas impresentables como que eso se iba a quedar mejor de lo que estaba. Han dicho que iban a ser los depositarios de las montañas de Aragón…”
En Formigal el primer informe de impacto ambiental lo firmaron tres técnicos de la DGA y era contrario a aquella actuación; como al Consejero de Medio Ambiente (regionalista) no le gustó el documento destituyó a los informantes y designó a un técnico de deportes de una comarca, licenciado en el INEF (como el consejero) para que le hiciera otro informe ambiental favorable… Y todo por el empecinamiento de construir en Portalet 3000 aparcamientos a 1.800 m. de altura. ¿A qué coste? En Europa no hacen aparcamientos tan altos, y los sustituyen por un funicular: muchísimo más barato, más funcional y menos agresivo al paisaje.
En lo que a Castanesa se refiere la compra de suelo por Aramón (que pagamos todos) dizque ha costado 20 millones que, ahora, con el Plan General anulado, valen casi nada… Si sumáramos el coste del aparcamiento de Portalet y la compra de suelo en Castanesa nos íbamos a cabrear bastante.
En mi modesta opinión para ampliar Cerler quizás baste con comprar más remontes y que unos austriacos aten una sirga kilométrica sin nudo ni bridas. Técnica que siempre me ha asombrado.



