El amor está en el aire. De eso, no cabe duda. Millones de hombres y mujeres en cada rincón del mundo están queriendo conocer a personas con las cuales vivir una aventura romántica o encontrar una pareja para tener una relación duradera. Y en esto, los sitios de citas han sido una pieza clave desde hace varias décadas.
Sin embargo, el mundo cambia; y con él, también algunas reglas de este juego de conocer gente y apostar al amor. Aplicaciones móviles y páginas de citas se encuentran ahora con una mayor proporción de hombres en actitud de «cacería», y las páginas de mujeres buscando hombres deben reinventarse para que las damas no pierdan el interés frente a esa conducta que consideran hostil. Esto ha traído como consecuencia que los sitios de citas investiguen sobre el comportamiento actual de hombres y mujeres dentro de sus plataformas — qué buscan y qué esperan encontrar — para adaptarse a las nuevas exigencias y «reconquistar» a las féminas.
De los anuncios clasificados a los sitios de citas.
Los anuncios clasificados surgieron en el siglo XVII y tuvieron su auge en el siglo siguiente. Era la época de la industrialización, en la que muchos se movilizaron desde el campo hacia las ciudades, dejando atrás a una parte de sus familias, a sus amigos y sus costumbres.
Conocer gente nueva, encontrar grupos afines o encontrar a la pareja ideal para formar una familia ya no era como antes, donde los padres «arreglaban» los matrimonios o las opciones disponibles estaban dentro de la propia comunidad.
Esta nueva realidad hizo que los diarios impresos ofrecieran la posibilidad de búsqueda de pareja a través de los anuncios clasificados, hecho que significó una buena fuente de financiación para los medios impresos.
Los sitios de citas son el equivalente digital a aquellos clasificados de los periódicos. Pero así como la sociedad se ha transformado, también lo han hecho estas plataformas que alcanzaron su punto más alto en los recientes años de confinamiento, trayendo ventajas y desventajas para las empresas y los usuarios.
La sociedad de consumo y las apps de citas.
Los teléfonos móviles han evolucionado tanto, que ahora no podemos vivir sin ellos, debido a las infinitas funciones que desempeñan en nuestro día a día. Cada vez pasamos más tiempo frente a las pantallas, ya sea para husmear en las redes sociales, comprar, leer noticias… o entrar a buscar el amor en alguna de las tantas apps de citas que, desde hace más de una década, modelan la forma de relacionarnos en el plano sentimental.
Sin embargo, tener a la mano infinitas opciones de personas con las cuales interactúan, ha hecho de las relaciones un bien de consumo un tanto superfluo y desechable.
En las aplicaciones móviles, la proporción de hombres es muchísimo mayor que la de mujeres; estas últimas se sienten a menudo acosadas y maltratadas por hombres sin tacto ni educación, lo que hace que pierdan el interés y se vayan. Para evitarlo, algunas de estas aplicaciones limitan el número de contactos por día, con el fin de conceder más tiempo con cada uno y que puedan conocerse mejor.
Esta vorágine pone en ventaja a los sitios web de citas , donde el diseño invita a las mujeres a participar sin prejuicios, los perfiles de los candidatos son mucho más detallados y la interacción puede seleccionarse y ser más cuidadosa, si se quiere. Todo esto es valorado por las mujeres, ya que pueden analizar las opciones y elegir sin presionar.
Lo cierto es que los sitios de citas se van adaptando a las exigencias y deseos de sus usuarios. Mientras esto suceda, el amor seguirá en el aire y al alcance de todos.


