En el año 2008, la deuda de los hogares españoles alcanzó un máximo histórico, 980.160 millones de euros, lo que suponía entonces casi el 85% del PIB. Esta situación se dio en parte debido a que durante los años del boom inmobiliario, las entidades bancarias animaban a pedir más y más crédito, incluso para cubrir gastos para nada necesarios.
Diez años más tarde de esa situación, esta deuda familiar se redujo a poco más de 700.000 millones, un 57,4% del PIB, datos que se asemejan al resto de países europeos. En este descenso han jugado un papel importante muchos condicionantes, y uno de ellos es la reunificación de deudas.
Qué es la reunificación
La reunificación de deudas consiste en agrupar todos los préstamos e hipotecas en un solo pago. De este modo, tan solo se afronta el pago de una única cuota mensual cuya cuantía es menor que la suma de las diferentes cuotas individualizadas.
La clave está en reunir todas las deudas para reducir la cuota a pagar, aunque esto sea a costa de incrementar el plazo de amortización. Esta opción es una solución interesante para afrontar el pago en caso de que se tengan severos problemas de deuda.
La forma de afrontar el pago de las deudas de manera unificada puede ser gestionada por empresas mediadoras o a través de una entidad bancaria. Para saber más sobre esta práctica, esta guía para reunificar deudas muestra todos los pasos a seguir.
Cómo reunificar deudas
El proceso de reunificación se inicia siempre con la identificación de todos los préstamos, créditos y deudas, sin dejarse ninguno por analizar. Tras este primer paso llega el momento de calcular el dinero que queda por pagar en cada caso añadiendo los intereses. Así se conoce la suma total de endeudamiento y el tiempo disponible para pagar.
El siguiente proceso es interesarse por las empresas o entidades que permiten esta actividad de reunificación. Una recomendación es acudir a un simulador de préstamos o un comparador, como Finaton, para investigar sobre cuál es la opción más viable según las necesidades económicas.
Consejos para no acumular un endeudamiento masivo
La reunificación es una buena opción si se plantea como solución final, no como una forma de ganar tiempo, ya que lo que se consigue con ello es aumentar el plazo de tiempo que se acaba endeudando una familia o una empresa.
La crisis económica enseñó a los españoles lo problemático que puede resultar endeudarse de manera masiva. El agujero en la economía familiar parece haberse reducido un poco, así que para que no se extienda esta problemática, aquí van algunos consejos interesantes.
Cuál es el nivel máximo de deuda que debería poder soportar una familia
Antes de solicitar cualquier préstamo es recomendable conocer la capacidad de endeudamiento disponible, esto es, el capital máximo por el que es posible endeudarse sin poner en riesgo las finanzas familiares.
La norma más común establece que la capacidad de endeudamiento máximo de una persona se corresponde con el 35% de los ingresos netos. Si no se supera ese límite, no existen demasiados riesgos.
El modo de conocer esta capacidad de endeudamiento es estimar cuáles son los ingresos recurrentes, restarle los gastos fijos y la cantidad resultante multiplicarla por 0,35.
Controlar los gastos con la tarjeta de crédito
El pago mediante tarjetas de crédito es una opción muy cómoda, porque permite hacerse con cualquier producto o servicio casi sin limitación. El problema está en el momento en el que el usuario pierde el control sobre sus gastos y desconoce cuánto uso está haciendo de la tarjeta.
Además, recientemente la Justicia Española ha dictado sentencias contrarias a las tarjetas de crédito conocidas como “revolving”. En algunos casos, estos productos financieros permiten amortizar únicamente pagos de 500 euros al mes, lo que acaba generando nuevos intereses y el conocido como “efecto bola de nieve” que hace que la deuda no deje de crecer.
En este sentido, el Gobierno de España está trabajando en una orden ministerial para evitar las deudas perpetuas en el crédito al consumo y favorecer la información del cliente sobre los “créditos revolving”.
¿Es posible declararse en quiebra?
Una última solución para hacer frente a las deudas excesivas es declararse en quiebra, pero esa debería ser la alternativa final. La ley para poder acogerse a esta figura exige muchos requisitos. Hay muchos condicionantes y conlleva mucho tiempo.
A esto se añade el desembolso inicial que supone iniciar los trámites, que es muy elevado y difícil de cumplir si la deuda es alta y los ingresos están mermados. En los casos en los que la quiebra tampoco sea una alternativa viable, la opción pasa por solicitar una carencia parcial que permitirá amortizar los pagos de los intereses del préstamo durante un plazo pactado. Si se negocio la carencia total, lo que ocurre es que la cuota se deja de pagar íntegramente.
En ambas situaciones, las cantidades que el usuario deja de pagar temporalmente serán cobradas más adelante y la cuota del préstamo es recalculada.

