El IV Congreso Ibérico del Maíz, celebrado en Barbastro, ha congregado a cerca de 400 productores y entidades vinculadas a este cereal de España y Portugal en un contexto marcado por el aumento de los costes de producción, los bajos precios del grano y los efectos de los acuerdos comerciales de la Unión Europea con Mercosur e India. El sector reclama menos trabas administrativas, revisión de aranceles y una PAC que compense la realidad económica del cultivo.
El encuentro, que por segundo año consecutivo se celebra en la capital del Somontano por ser sede de la Asociación General de Productores de Maíz de España, abordó cuestiones técnicas como la calidad del suelo, las variedades, el uso de transgénicos, la incorporación de nuevas tecnologías, la incidencia de virus y el impacto del cambio climático en los rendimientos.
La intervención inaugural corrió a cargo del exembajador de España Inocencio Arias, quien centró su análisis en el contexto geopolítico actual y su impacto sobre los mercados agrícolas. Señaló que el escenario internacional está experimentando cambios “abruptos, radicales e inquietantes”, con grandes potencias que han pasado, en sus palabras, de posiciones egoístas a planteamientos imperialistas.
Arias aludió a la guerra en Ucrania como ejemplo de ese nuevo contexto, subrayando que se trata de un conflicto iniciado para impedir que un país decida su propio rumbo. También comparó la atención mediática y política que reciben distintos conflictos internacionales y cómo eso influye en la percepción pública.
En relación con el sector agroalimentario, el diplomático se refirió a los acuerdos comerciales entre la Unión Europea y bloques como Mercosur o India. Expresó dudas sobre los beneficios concretos que estos acuerdos pueden aportar a sectores como el de la carne o los cereales y pidió explicaciones claras por parte del Gobierno español sobre sus efectos reales para agricultores y ganaderos.
Tras 44 años de servicio diplomático, Arias reclamó que se detallen de forma transparente las ventajas y consecuencias de estos acuerdos para que el sector pueda anticiparse y adoptar medidas en un entorno internacional cada vez más condicionado por decisiones políticas y comerciales de alcance global.
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Márgenes ajustados y presión en los fertilizantes
El presidente de AGPME, el agricultor de Ilche José Luis Romeo, explicó que el kilo de maíz se sitúa actualmente en 22 céntimos, mientras que producirlo cuesta en torno a 19 céntimos. Con ese margen, señaló, resulta complicado sostener la actividad.
Romeo incidió en la necesidad de reducir costes, especialmente en fertilizantes, afectados por aranceles, y reclamó que se permita el uso de determinadas técnicas que están autorizadas en Estados Unidos y Sudamérica, de donde procede buena parte del maíz que se importa, pero que no están permitidas en la Unión Europea.
En España se producen entre 3,5 y 4 millones de toneladas de maíz al año. De esa cifra, alrededor de 800.000 toneladas proceden de Aragón, lo que supone aproximadamente un 25 % de la producción nacional. Sin embargo, el país importa cerca de 7 millones de toneladas, casi el doble de lo que produce.
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Situación en Portugal y mercado internacional
Desde Portugal, el presidente de ANPROMIS, Jorge Neves, trasladó una situación similar. Según indicó, los costes han aumentado un 50 %, mientras que los precios del producto solo han subido un 20 %. En ese escenario, advirtió de que la competitividad está en riesgo y que parte de las hectáreas tradicionalmente dedicadas al maíz están pasando a cultivos alternativos.
Neves subrayó que la nueva campaña comienza con tensiones geopolíticas, acuerdos comerciales y tarifas internacionales que afectan directamente al sector.
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PAC, burocracia y competencia exterior
La productora de Binéfar Ignacia De Pano puso el foco en la burocracia europea y en la evolución de la PAC. Señaló que los costes de producción, especialmente en un cultivo de regadío, no dejan de aumentar, mientras que las ayudas se mantienen estancadas. También apuntó a la competencia derivada de los acuerdos con Mercosur, donde las exigencias medioambientales y de producción no son las mismas que en Europa.
De Pano recordó que la PAC es una compensación por mantener la actividad agraria y la cohesión territorial y reclamó menor carga administrativa y mayor comprensión hacia el sector primario.
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Inauguración y clausura institucional
El congreso fue inaugurado por el alcalde de Barbastro, Fernando Torres, y por el presidente de la Diputación Provincial de Huesca, Isaac Claver, quien destacó que en el Alto Aragón existen más de 2.500 explotaciones vinculadas al maíz y que el sector genera más de 60 millones de euros del PIB provincial.
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La clausura corrió a cargo del consejero de Agricultura del Gobierno de Aragón, Javier Rincón, quien pidió que los productores puedan competir en igualdad de condiciones mediante la autorización de determinados fitosanitarios y el uso de drones, cuya competencia depende de Aviación Civil. También señaló la paradoja de que España tenga que importar maíz para pienso pese a ser país productor.
La ponencia inaugural estuvo a cargo del exembajador Inocencio Arias, quien analizó la influencia de la geopolítica en los mercados agrícolas y solicitó explicaciones claras sobre los efectos de los acuerdos con Mercosur e India para agricultores y ganaderos.
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