Por si no lo sabías, la piel es el órgano más grande del cuerpo y la diferencia de otros órganos porque no posee una protección natural. Es por ello que puede verse dañada por los rayos UV y otros agentes externos del ambiente. Basándonos en esto, te damos a continuación consejos para cuidar la piel en verano que suelen recomendar dermatólogos en Valencia.
Consejos para cuidar tu piel
Uno de los momentos del año más peligrosos para la piel es el verano. Bien es cierto que es la época ideal para lucir una piel bronceada y bonita, pero también corre mayor riesgo debido a la exposición solar. Daños como quemaduras, manchas, rojeces o arrugas son los resultados menos deseables y que pueden perjudicar a la salud. ¿Quieres saber cómo proteger tu piel? Toma nota de lo que te contamos en las siguientes líneas.
Limpieza y preparación de la piel
Es esencial que la piel esté siempre limpia y en perfecto estado, sobre todo en la época estival. Limpiar la piel con productos suaves ayuda a eliminar la suciedad sin variar el manto protector ácido que esta posee.
Protección solar a diario
Un error que solemos cometer en verano es aplicar la protección solar solo cuando vamos a la playa o la piscina porque tomamos el sol. Pero la realidad es que el sol quema igualmente mientras estemos en una zona exterior y expuestos a él. Por ello, es importante añadir en nuestra rutina de cuidado diario corporal y facial protectores solares. Y siempre es mejor que sea de factor 50 para una mejor protección.
Bebe mucha agua
Beber agua también es fundamental, ya que nos permite una hidratación a nivel interno y que se refleja también en la piel. El cuerpo con el calor pierde agua y hay que reponerla, porque la falta de agua en el cuerpo puede producir sequedad en la piel y envejecimiento prematuro. Es recomendable beber, como mínimo, 2 litros de agua al día.
Hidratación de la piel
En verano es esencial hidratar la piel tanto de forma externa como interna. Una falta de hidratación en la piel se traduce en sequedad de la misma, que luzca apagada e, incluso, que aparezca la descamación.
Se recomienda aplicar cremas hidratantes en abundancia en el cuerpo tras cada ducha y aplicar geles sin jabón, que contribuyen menos a la deshidratación. Entre las zonas con mayor sequedad a tratar están los codos, talones o rodillas; así como el rostro, donde la piel es más sensible y que necesita un tratamiento específico.
Alimentación
Es recomendable comer de todo, aunque ingerir ciertos alimentos ayuda más y mejor a la salud y aspecto de la piel. Para mantener la piel cuidada podemos comer frutas, verduras y alimentos con antioxidantes. Estos ayudan a prevenir que las células se degeneren y estimulan el flujo sanguíneo en la piel.
Ropa adecuada
Lo ideal en verano es vestir prendas con tejidos naturales y frescos que mejoran la transpiración. De esta manera evitamos la aparición de sudor, reacciones en la piel por falta de transpiración, etc.
Al ir a la playa o la piscina no emplear colonias o productos con alcohol, ya que pueden provocar irritación o manchas en la piel. Así mismo, tenemos que proteger zonas con mayor exposición al sol como cuello, rostro, brazos, piernas y nuca, utilizando para ello fulares, sombreros, pareos, etc.
Tratamientos estéticos
Existen tratamientos estéticos que se pueden usar en verano para ayudar a hidratar la piel, como son las skin boosters con ácido hialurónico. Este tratamiento dispone de acción antioxidante y aporta vitaminas a la piel. También podemos optar por tratar las arrugas y mejorar los labios mediante refreshing.
En cuanto a la depilación, sea el método que sea, no se recomienda tomar el sol después del tratamiento porque la piel es más sensible y puede sufrir más daños.





