Guillermo Uguet
Cosehisa se olvidó durante dos cuartos de que Mollet, a pesar de sus bajas, iba a por todas y llegó tarde a un partido marcado tanto por la solidez de un equipo de gladiadores liderado por Jordi Pons que se pusieron por objetivo principal el anular como fuera a Villacampa como porque los dioses de la puntería fueron muy complacientes con los tiradores de los del Valles.
Cosehisa regaló dos cuartos
Mientras en Cosehisa podían jugar, aunque renqueantes, Rangel y Sutina, por Mollet eran bajas Ramírez (mejor anotador EBA del grupo) y Berenguer (segunda amenaza en ataque pero fuera de combate desde hacia varias semanas).
Además era sabido que su superbase Salva Camps iba a llegar a partido empezado. Cuando Camps llegó a Los Olímpicos a punto de cerrarse el primer cuarto Mollet ya mandaba 15-23 y sus penetraciones y tiro exterior masacraban la inexistente defensa amarilla. Si su perímetro (con Curtó cortando como mantequilla las líneas amarillas) era el que llevaba el peso anotador (22 de sus 24 puntos de la primera entrega) sus hombres interiores eran llamados a la guerra santa contra Villacampa. Mala noticia que solo el «casi cojo» Rangel Ramírez fuera el habilitado para usar los espacios concedidos. «El coronel Pons» marca los límites en los que debe moverse el partido. Defiende, rebotea, sus faltas son expeditivas y anota con insultante sencillez. Hasta los árbitros deben plegarse a su guión. El tirador Dam se suma a la fiesta y Mollet inactiva el 9-0 local que le acerca a 34-41 aprovechando errores que le vuelven a lanzar antes del descanso.
Los errores marcaron la suerte de Cosehisa
Tras volver al parquet Cosehisa dio muestras en ambos lados de la pista de que quería recuperar el terreno perdido. El partido se endureció y gota a gota los amarillos rellenaron la desventaja con un 10-0 hasta el 46-49 que anunciaba cambio de tendencia. Pero Cosehisa cayó en precipitaciones y Mollet recuperó la decena de puntos. Quedaba el pulso final. Por Mollet los expertos Pons por dentro y Salva Camps por fuera llevaban la manija, por Cosehisa Villacampa (receptor de 14 faltas) sumaba desde el tiro libre, Sutina afinaba desde el triple y Pau aparecía en el último cuarto (11 ptos). Pero Cosehisa había dado demasiada ventaja y se vio obligado a parar reloj llevando a Mollet al tiro libre.
Los amarillos lo intentaron, se ampararon en la magia de Los Olímpicos pero Pons y Camps tenían la pócima del druida para esquivar el encantamiento y cerrar el partido. Justos vencedores de la batalla porque la disputaron de principio a final, porque marcaron sus reglas, mientras Cosehisa quiso estudiar la tarde anterior y los errores propiciados por las prisas (única diferencia entre los números finales presentados por unos y otros) dictaron sentencia. La semana próxima visita difícil a Navas, que con Barberá y Cosehisa comparten tercera plaza con 12-6, tras el líder SantFeliu (15-3) y Vic (13-5).


