Guillermo Uguet
Cosehisa Monzón ofreció un gran espectáculo durante diez y ocho minutos de baloncesto vibrante basado en una defensa perfecta y en la capacidad de circulación de la pelota para fabricar canastas de mil caras hasta llegar a un 46-20 en el 15´ que parecía cerrar el partido. Pero entonces Cornellá empezó otro partido con muchísima intensidad, esfuerzo y fe en aprovechar la pérdida de concentración local, con un Oliva en estado de gracia y haciéndose dueños mentales del encuentro hasta el sorprendente 60-63 en el 32´. Empieza entonces el tercer partido de la noche, con COSEHISA en zona para solucionar el rebote y un ataque sin errores con Ruiz desequilibrando hasta abrir el camino hacia la novena victoria(83-71) y volver a disfrutar con el chocolatero. Tres en uno como regalo navideño para una afición que se hizo notar en los momentos difíciles.
Cosehisa desplegó un baloncesto de lujo
Si llegas al descanso con más del 70% de acierto tienes que haber hecho algo más que acertar. Has tenido que poner la pelota al servicio de tu imaginación y sintonizar con precisión las ideas del quinteto de pista. Así el balón pasa por varias manos hasta que consigues un tiro de alto porcentaje una y otra vez, en transición o en estático, pensando con mayor rapidez que la defensa hasta desesperarla. Cosehisa era un vendaval atrás que dejó en menos del 40% de acierto a un rival con cuatro exLEB y varios jóvenes de talento, mientras delante era una sinfonía que encandiló a un respetable entregado a tanta belleza.
Pero la autocomplacencia en el deporte es mala compañera de viaje y en los minutos finales del segundo cuarto aparecieron síntomas graves de tener los sentidos saturados de tanto placer. Se habían perdido 10 balones en el segundo acto y Oliva (experimentado base LEB) había despertado a los suyos. Si llegas al descanso con +16 y ves caras serias es que algo se escapa a tu control.
Cornellá puso a prueba un Cosehisa que supo despertar a tiempo
Cornellá apretó en defensa hasta la extenuación y sin un gran acierto en ataque empezó a recortar sin pausa. Cosehisa seguía disfrazado de Mr.Hyde con bajos niveles de ritmo, acierto e ideas. Aparece el factor arbitral con una doble técnica y otra más a banco, con otro rasero para los visitantes. Cornellá baja de diez puntos y consigue cerrar el cuarto con 58-56. La racha se extiende hasta el 60-63 en el 32´ ante una grada incrédula ya en pie de guerra por las decisiones de los de gris. Cosehisa toma la decisión de frenar como primera medida el rebote ofensivo rival poniéndose en zona y colateralmente cerrar el camino al aro de Oliva. Los tiradores de Cornellá fallan y Cosehisa reacciona en una explosión de calidad, genio y acierto (56% de campo y 70% en su serie de 21 libres) en dos parciales contundentes de 8-0 y 11-0 separados por un triple visitante. A 1´40″ el partido estaba resuelto con 79-66 y la aparición en pista de Lasus y Duluc. Cosehisa reaccionó a tiempo y dejó en nada las opciones de un Cornellá que llegó a meter miedo para ahogarse en la orilla. Ruiz(15 de valoración en el último cuarto) aprovechó los espacios concedidos por la vigilancia a Pau López y Sutina, y Rangel(10 de valoración) la atención a un Villacampa que no pudo ser frenado(valoró 15 en el cuarto de la verdad).
Ramirez(25+10 rebotes+2 tapones)y Villacampa(25+13 rebotes+2 tapones) se salieron y comandaron a un Cosehisa que aún con sus pájaras es muy difícil de batir por su consistencia, con cinco jugadores capaces de valorar en dobles dígitos aunque la vigilancia extremada a Pau López no le dejara ser uno de ellos. La próxima semana último partido antes de Navidad con visita al líder SanFeliu(11-2) en una nueva oportunidad de hacer algo sonado.




