La aureola de misterio y de épica que rodea a los caballeros templarios, así como la pasión por la Edad Media en general, cada vez interesan a más público que está dispuesto a realizar un tipo de turismo cultural consistente en recorrer enclaves con fortalezas o vestigios que jugaron un gran papel en momentos determinados de la historia.
En el consorcio de promoción turística ‘Domus Templi’ -formado hace unos años por las localidades de pasado templario de la Corona de Aragón: Monzón, Peñíscola, Lérida, Miravet y Tortosa, y que constituyen la Ruta del Temple- son conscientes de ese gran interés que despiertan los monjes guerreros entre el público y están trabajando conjuntamente para desarrollar productos culturales que respondan a las expectativas de los miles de visitantes que reciben a lo largo del año.
Algunas de estas conclusiones fueron vertidas el miércoles en la Casa de la Cultura de Monzón, en el debate ‘Asaltar fortalezas’, organizado por el área de Turismo del Ayuntamiento con motivo de la celebración del Homenaje a Mont – Rodon, celebrado este fin de semana, en honor al que fuera tutor templario del príncipe Jaime I en su estancia en el castillo montisonense.
La mesa redonda sobre dinamización de castillos medievales contó con la presencia de Jordi Pau, director del Castillo de Peñíscola, el emblema de la Ruta del Temple con 300.000 visitantes al año; Joan Baigol, gerente de Turismo de Lérida que también trabaja en la dinamización del castillo de Gardeny; Carmen Herreros, gerente de la Asociación de Castillos de La Rioja; Ana Campo, arquitecta del Ayuntamiento de Monzón; y la técnico de Cultura y Turismo del Ayuntamiento de Monzón.
En el debate se plasmaron las iniciativas de restauración de fortalezas y actividades culturales y de recreación histórica llevadas a cabo en cada castillo para conseguir atraer el público y dinamizar la Ruta del Temple.
Desde febrero, la responsabilidad de la Ruta del Temple recae en Lérida. Su responsable, Joan Baigol, señala que desde sus inicios el consorcio Domus Templi trato de «buscar sinergias entre todos. Había castillos muy potentes como el de Peñíscola, Monzón o Miravet, y en el caso de Lérida estábamos poniéndolo en valor o en Tortosa donde su castillo es parador nacional. Todos tenían sus características pero tenían en común el haber pertenecido a la Orden del Temple que tiene un potencial para recibir visitas. Por eso surgió la idea de crear una red de fortalezas de los templarios de la Corona de Aragón».
A lo largo de los años, la Ruta del Temple se ha ido posicionando como una oferta de turismo cultural ligada al conocimiento de la historia de la Edad Media. El buen desarrollo y los resultados en estas ciudades, ha animado a otras poblaciones de la antigua Corona de Aragón a solicitar su ingreso como El Portell de Morella (Castellón) o una población leridana. «La idea es hacer un producto turístico que realmente sea visitable y cuyos enclaves templarios estén puestos en valor», señala Baigol.
El técnico del consorcio Domus Templi calcula que cada año por la Ruta del Temple acuden cerca de 400.000 visitantes: El castillo de Peñíscola recibe 300.000 visitas, 40.000 el de Miravet, 12.000 en Monzón, y 10.000 en Gardeny, Lérida.
Estas cifras podrían aumentar si se consigue internacionalizar la ruta sobre todo hacia Francia donde existe una verdadera devoción por los caballeros templarios, ya que allí se encuentra su origen.
Por lo que respecta a Monzón, el técnico de Domus Templi señala que la fortaleza «está muy bien puesto en valor y su visita es muy interesante. Pero nos hace falta promoción, sobre todo en Francia. Este año hemos creado el carné de la ruta para recorrer todos los castillos, siguiendo el ejemplo del carné del peregrino del Camino de Santiago».
Los nuevos retos para la promoción pasan por trabajar con las nuevas tecnologías 2.0 o las redes sociales.
El último templario en cómic
Un nuevo aliciente para adentrarse en el universo templario de nuestra zona y conocer más sobre la presencia de los monjes guerreros en la Encomienda de Monzón será el próximo lanzamiento de la versión en cómic de la primera novela histórica de José Antonio Adell ‘El último templario’. El autor de esta novela gráfica es el ilustrador Juan Fer Briones que está ultimando los preparativos para el lanzamiento de esta edición tanto en Aragón como a nivel nacional. La editoral zaragozana GP ediciones, especializada en el cómic, cuentos ilustrados y novelas gráficas, quiere dar a conocer este trabajo en la próxima feria de Zaragoza pero la presentación de la obra de Briones, que ha sido revisada por Adell, será en la Feria del Libro Aragonés de Monzón, en diciembre.




