Ficha técnica
Dirección: Stephen Daldry.
Países: USA y Alemania.
Año: 2008.
Duración: 124 min.
Género: Drama.
Interpretación: Kate Winslet (Hanna Schmitz), Ralph Fiennes (Michael Berg adulto), David Kross (Michael Berg de joven), Lena Olin (Rose Mather/Ilana Mather), Bruno Ganz (profesor Rohl).
Guión: David Hare; basado en la novela «El lector» de Bernhard Schlink.
Producción: Anthony Minghella, Sydney Pollack, Donna Gigliotti y Redmond Morris.
Música: Nico Muhly.
Fotografía: Chris Menges y Roger Deakins.
Montaje: Claire Simpson.
Diseño de producción: Brigitte Broch.
Vestuario: Ann Roth.
Estreno en USA: 10 Diciembre 2008.
Estreno en España: 13 Febrero 2009.
La historia de «The reader (El lector)» comienza en la Alemania después de la Segunda Guerra Mundial. Volviendo del colegio, el adolescente Michael Berg (David Kross) se siente de pronto enfermo y Hanna (Kate Winslet), una desconocida que le dobla la edad, le ayuda a llegar a su casa. Una vez recuperado, Michael busca a Hanna para darle las gracias. Comienza así un apasionado y secreto idilio entre ambos.
Michael descubre que a Hanna le encanta que le lea y su relación física se hace más profunda. Hanna encuentra un inmenso placer en las lecturas que le hace Michael de fragmentos de «La odisea», «Las aventuras de Huckleberry Finn» y «La dama del perrito». Sin embargo, pese a la intensidad de su relación, Hanna desaparece un día misteriosamente dejando a Michael confuso y desconsolado. Ocho años más tarde, siendo estudiante de Derecho, Michael asiste a los juicios por los crímenes nazis y se queda atónito al encontrarse de nuevo con Hanna, esta vez, como acusada en un juicio. A medida que se va revelando el pasado de la mujer, Michael descubre un profundo secreto que tendrá un gran impacto en la vida de ambos.
Crítica por Fer Broto
Esta semana en vuestro siempre amado Cine Cortes, la gente de aquí no valora lo suficiente lo que es tener un pantalla grande, cosa que es muy difícil encontrar en la grandes y pequeñas ciudades, como decía podemos ver el tercer trabajo del realizador ingles Stephen Daldry.
La película, que venía con el atractivo de sus múltiples premios, arranca con una puesta en escena confusa para el gran público -aunque a mí siempre me ha parecido mejor sugerir que describir- tras la cual se desarrolla la acción desde el pasado al presente, de una forma bastante lineal, y con un ritmo narrativo lento. La acción, que arranca en la Alemania occidental post nazi, con una historia de amor-sexo entre un chico de 16 y una mujer de unos 35 años, se convierte en un intercambio de sexo por horas de lectura motivada por el analfabetismo de la protagonista. Esta relación, en mi opinión, no tiene ningún sentido, realizan el sexo de forma mecánica, pero a la vez sienten celos. Lo que busca el chaval esta claro, pero la postura de Kate Winslet no tiene ningún sentido, lo cual lastra toda esa parte.
El encuentro casual entre el chico -ya convertido en universitario- y Kate Winslet, es sin duda lo mejor del guion. Pero la reacción del joven cuando descubre que su primer amor fue una de las muchas asistentes que el demonio tenia bajo el emblema de la SS, en vez de sentirse engañado y furioso, desea que la liberen e incluso derrama lagrimas, esto sólo se explica porque el chico mimado y de clase alta se convierte en una persona insensible y egoísta. En el juicio, la acusada Hanna Schmitz, ya en el colmo de los disparates prefiere que la condenen a cadena perpetua, liberando de responsabilidad a sus compañeras de campo antes que reconocer su analfabetismo
Lo único con sentido es cuando un alumno protesta contra la manera de administrar justicia a los asesinos nazis, diciendo que había un montón de campos en Europa y que todos lo sabían; y la otra escena buena es cuando va a entregarle el dinero de Hanna Schmitz a la superviviente de campo, y le dice al pijo mimado, que no puede aceptar ese dinero, pues si buscaba la absolución ni podía ni quería dársela, cosa que parece no entender bien Ralph Finnes en otra muestra de absoluta falta de empatía.
Los actores están planos, Winslet no termina de, pese a su premio, definir bien al personaje, en parte debido al guion desastroso, de ella sólo sabemos al final que es una paleta insensible, incapaz de saber las consecuencias de sus actos, el personaje no tiene matices, no profundiza en las angustias, la pena, los remordimientos… Tampoco se explica -y no hay quien se trague- que pudiera ser guardiana de campo cuando en el régimen nazi todo estaba documentado y eso implica que nunca recibió una orden escrita y que nunca tuvo que anotar nada, algo que a mi se me antoja imposible.
Finnes está en el mismo tono plano y no definido, casi testimonial y su personaje de juventud es sin duda lo mejor en este apartado de actuación. Y ya no podemos decir nada más de los actores porque no hay más.
De lo demás solo decir que el guion es increíble, sin conexión emocional entre las partes y provoca el ritmo lento que nos regala el director, también haciendo un pésimo trabajo. En los apartados técnicos sin estridencias pero sin brillo.
Ya para acabar, les diré mi impresión, una película lenta, con pésimo guion y dirección, con un guion flojo e increíble, con unos actores discretos. La sensación que me dejo fue de un gusto amargo. Me sentí engañado, esperaba ver un película sensible, y me encontré con esto. En fin, últimamente todo el mundo me engaña. Vayan a verla si no tienen nada, nada, nada que hacer.





