Ficha Técnica
Dirección: Roberto Santiago.
País: España.
Año: 2009.
Duración: 98 min.
Género: Comedia romántica.
Interpretación: Fernando Tejero (Nacho), Malena Alterio (Pilar), Javier Gutiérrez (José), Diego Peretti (Olmo), Javier Mora (Antonio), Cristina Alcázar (Bea), Jorge Monje (Fran), Luis Callejo (Arturo), Alberto Jo Lee (Kim), Ma-Anne Valmeo (Sum), Irene Escolar (Laura), Ana Milán (Inma).
Guión: Javier Gullón y Roberto Santiago.
Producción: Ignacio Salazar- Simpson, Gonzalo Salazar-Simpson, Tedy Villalba y Mercedes Gamero.
Música: Ana Villa y Juanjo Valmorisco.
Fotografía: Juan Antonio Castaño.
Montaje: Ángel Armada.
Dirección artística: Soledad Seseña y Jaime Anduiza.
Vestuario: Cristina Rodríguez.
Estreno en España: 8 Abril 2009.
Sinopsis
Nacho (Fernando Tejero) es fotógrafo, Pilar periodista (Malena Alterio). Se odian. Sin embargo, tendrán que hacerse pasar por una pareja para realizar un reportaje sobre Olmo (Diego Peretti), un gurú que resuelve las crisis de pareja haciendo el Camino de Santiago. Durante seis días de viaje a través de Galicia, se verán envueltos en todo tipo de situaciones absurdas, delirantes y románticas…
Crítica por Fer Broto
La semana pasada la cartelera del Cine Cortés nos propuso la última película -la cuarta ya- del director y guionista Roberto Santiago, realizador madrileño que se ha especializado en el género de la comedia.
Este es un vehículo diseñado para mayor gloria y lucimiento de dos estrellas consagradas por la televisión: Malena Alterio y Fernando Tejero. Éste último, actor fetiche del director -protagonista de los tres últimos largos de Santiago- en este caso los dos actores ya asentados desde hace algún tiempo en la pantalla grande.
La cinta la verdad es que no tiene más pretensiones que la simple y llana de entretener con un formato de comedia romántica mezclado por momentos con leves tonos de comedia de enredo, y esta condición -la de su ausencia total de pretensiones- es lo que hace al film soportable.
Con esto puedes disfrutar de un visionado sencillo y sin ningún tipo de consideración acerca de las motivaciones del guión y del director, del engranaje de las piezas que componen la película etc. Y la sensación con la que me quedé es de que se trataba de una película sencilla en su planteamiento, y simpática en su espíritu.
Uno de los inconvenientes de este proyecto, que le impide crecer, y ser mejor película de lo que es, es el guión, que se queda corto en su bis cómica, vamos la ausencia total de humor, que nunca llega a la carcajada y que lo máximo que provoca es la sonrisa. Y la parte romántica es todavía peor, los giros son previsibles, y en algunos caso forzados – como la puesta en escena, completamente televisiva- y con ese guion esta claro que por lo menos la parte romántica queda completamente desarmada. Pero el director tampoco hace el mas mínimo esfuerzo por tratar de solventar estas carencias, en parte porque co-firma el guión, se deja llevar por un ritmo suave y constante, donde todos los personajes se refugian en clichés, en parte porque son simples caricaturas, y eso, en si no es algo malo en el genero de la comedia, pero deben aportar algo a la trama principal, ya sea ser el contrapunto realista, para provocar confusión, con el subsiguiente gag cómico, o bien como inductor para alguno de los personajes principales. Pues bien nada de eso, aquí todo es previsible y lineal, y eso hace imposible la parte cómica y aburrida la parte romántica -a mi entender hay una ausencia total de esta última- con lo que con todos estos ingredientes esta claro que no nos encontramos ante un referente de la comedia.
En cuanto a los actores, pues siguen el tono de la película y renuncian a hacer suyos sus personajes, Malena Alterio y Fernando Tejero están difuminados, casi como a medio gas, como si entendieran las palabras pero no el sentido del texto, pero ellos dos ahí, sin inmutarse y lo que ponga el papel. Por último acerca de los actores es una pena degradar casi hasta el extremo de una marioneta al excelente actor argentino, Diego Peretti, con un personaje, que con otro libreto y otro director, habría enriquecido tremendamente la película.
No hay mucho más que decir, resaltar que la fotografía pierde la oportunidad de enmarcar la acción en los maravillosos paisajes que acompañan al camino de Santiago, claro que de eso el principal responsable es el Sr. Director. El ha elegido un formato televisivo, con fotografía televisiva, iluminación televisiva, y diseño de producción, vestuario y fondos también televisivos.
Como conclusión diré que me sentí como cuando a uno le sirven una sopa y no esta ni caliente ni fría, y es totalmente insípida. Pues así me sentí ante un producto ni bueno ni malo, y eso mismo lo convierte en algo no demasiado bueno, no se si me he explicado con claridad, me parece que no.
Para abreviar el cuento, si tienen la oportunidad de ir con la persona amada o deseada, es ideal, porque te puedes distraer con otra cosa y como todo es tan previsible pues puedes retomar el hilo sin dificultad. Otra recomendación que se me ocurre es que tengan una casa calurosa -como es la mía- y busque la excelente climatización de nuestro cine mientras pasa una hora y media con un fútil entretenimiento. Para el resto yo les recomendaría que eligiera una buena lectura. Pero, vamos, ésta solo es mi opinión.


