Ficha técnica
Dirección: Clint Eastwood.
País: USA.
Año: 2008.
Duración: 116 min.
Género: Drama.
Interpretación: Clint Eastwood (Walt Kowalski), Christopher Carley (padre Janovich), Bee Vang (Thao), Ahney Her (Sue), Brian Haley (Mitch), Geraldine Hughes (Karen), Dreama Walker (Ashley), Brian Howe (Steve), John Carroll Lynch (Martin), William Hill (Tim Kennedy), Brooke Chia Thao (Vu).
Guión: Nick Schenk; basado en un argumento de David Johannson y Nick Schenk.
Producción: Clint Eastwood, Robert Lorenz y Bill Gerber.
Música: Kyle Eastwood y Michael Stevens.
Fotografía: Tom Stern.
Montaje: Joel Cox y Gary D. Roach.
Diseño de producción: James J. Murakami.
Vestuario: Deborah Hopper.
Estreno en USA: 9 Enero 2009.
Estreno en España: 6 Marzo 2009.
Sinopsis
Walt Kowalski (Clint Eastwood), un trabajador del automóvil jubilado, ocupa su tiempo con reparaciones domésticas, cerveza y visitas mensuales al peluquero. Aunque el último deseo de su difunta esposa fue que se confesara, para Walt, un resentido veterano de la Guerra de Corea que mantiene su rifle M-1 limpio y listo, no hay nada que confesar. Aquellos a los que solía considerar sus vecinos se han trasladado o han fallecido y han sido sustituidos por inmigrantes hmong, del sudeste asiático, que él desprecia. Ofendido por prácticamente todo lo que ve: los aleros caídos, el césped descuidado y los rostros extraños que le rodean; las pandillas sin propósito de adolescentes hmong, latinos y afroamericanos que creen que el barrio les pertenece; los extraños inmaduros en que se han convertido sus hijos; Walt sólo espera a que llegue su última hora. Hasta la noche en que alguien intenta robar su Gran Torino del 72. Tan reluciente como estaba el día en que el propio Walt ayudó a sacarlo de la cadena de montaje hace décadas, el Gran Torino hace que su tímido vecino adolescente, Thao (Bee Vang), entre en su vida cuando los pandilleros hmong presionan al chico para que intente robarlo. Pero Walt lo impide, convirtiéndose en el reacio héroe del barrio, especialmente para la madre y la hermana mayor de Thao, Sue (Ahney Her), quien insiste en que Thao trabaje para Walt para enmendar su conducta.
Crítica por Fer Broto
La semana pasada llegó a nuestra cartelera la esperadísima Gran Torino, último trabajo del excelente realizador norteamericano Clint Eastwood, que supone también retirada de la interpretación de este auténtico icono del cine. Y este es uno de los grandes atractivos del film, ya que la actuación Eastwood es la pieza en la que gira toda la película y en la que nos regala una composición hecha como a medida del veterano actor.
La cinta arranca con una puesta en escena sobria y eficaz que nos muestra a Walt Kowalski, un jubilado, veterano de Corea, con un patriotismo exacerbado y lleno de prejuicios que no se entiende con sus hijos los cuales solo están interesados por sus bienes materiales. Pero tras esta fachada se esconde un buen corazón que él mismo se encarga de ocultar. Kowalski se niega a abandonar su barrio que con el paso de los años se ha convertido en campo de batalla de diferentes bandas.
Una noche el hijo de la familia asiática que vive a su lado jaleado por una banda intenta robar la posesión mas preciada de Walt Kowalski, un Gran Torino del año 72. Este hecho provocara relación entre Kowalski y su joven vecino Thao, al ser este obligado a trabajar una semana para el protagonista. Tras evitar mas tarde el secuestro del propio Thao por la misma banda, Kowalski se convierte en héroe del barrio y eso le posibilita el entrar en contacto con la cultura hmong permitiéndonos este nuevo conocimiento el ver como evolucionan los personajes y como el director en esa primera hora conjuga con maestría drama y humor. Eastwood mantiene un ritmo narrativo lineal y constante, con una cámara que ve los acontecimientos con cierta distancia pero de forma impecable. La película en su último cuarto no esta igual de equilibrada que el resto del metraje, pese a ello posee un final coherente con la forma en que evoluciona el personaje.
El guión que firma Nick Schenk trata una serie de temáticas diversas, desde la muerte, al racismo, machismo, la violencia, la religión, las relaciones con la familiares, la culpa o la redención. Y sale bastante airoso tratándolas de forma desigual, pero en cualquier caso aunque sea solamente como telón de fondo, son herramientas que utilizan los personajes para modelar su desarrollo.
Los actores están desiguales, Eastwood sin estar brillante, saca partido a un personaje, que como ya he dicho, esta hecho a su medida, y buena parte del humor que va salpicando la primera parte del metraje, se deben a sus chascarrillos, gruñidos y muecas. El resto hay un poco de todo, la verdad es que Bee Vang, el actor que encarna a Thao desaprovecha la oportunidad -tal vez no tenga otra- de trabajar al lado y a las ordenes de uno de los grandes y realiza una composición plana, no consigue trasmitir todas emociones que necesita su personaje. Ahney Her esta perfecta en su papel de introductora en ese intercambio cultural en el que se inmersos los protagonistas.
Como conclusión diré que leí no sé de quién que decía acerca de esta película que se trataba de una película menor de un gran director, y es justo lo que me parece a mí, me parece que es una película bien hecha y de las que le gusta a Eastwood, sobre emociones y sentimientos. Pero es que este director nos tenía acostumbrado a verdaderas obras maestras, y Gran Torino no esta al nivel de por ejemplo Million Dólar Baby, Mistic River o Sin Perdón. Sin ir mas lejos la anterior película, El Intercambio, me pareció una película más brillante que este último trabajo. Pero seguro que si fuera otro el realizador el regusto que me ha dejado sería mucho más dulce.
Mi recomendación es que vayan a verla, por muchas razones, por ser la despedida de la interpretación de un mito del cine como Clint Eastwood, por ser el último trabajo de un gran realizador, y porque es una buena película, honesta y bien realizada.




