Ficha Técnica
Título original: Hachiko: A dog’s story
Dirección: Lasse Hallström.
País: USA.
Año: 2009.
Duración: 93 min.
Género: Drama.
Interpretación: Richard Gere (Parker), Joan Allen (Cate), Sarah Roemer (Andy), Cary-Hiroyuki Tagawa (Ken), Jason Alexander (Carl), Erick Avari (Shabir), Davenia McFadden (Mary Anne), Robbie Collier Sublett (Michael), Robert Degnan (Teddy), Tora Hallström (Heather).
Guión: Stephen P. Lindsey.
Producción: Vicki Shigekuni Wong, Bill Johnson y Richard Gere.
Distribuidoras: Wide Pictures y Universal Pictures International Spain.
Estreno en España: 6 Noviembre 2009
Sinopsis
La película, basada en una historia real, narra la lealtad de un perro de raza Akita llamado Hachiko. Apodado «Hachi», este perro acompaña a su amo, Parker (Richard Gere), a la estación de tren cada mañana para despedirse de él, y luego regresa cada tarde para darle la bienvenida. Pero su rutina se ve rota por una desgracia. La historia de Hachi nos muestra la devoción de un perro fiel a su amo y cómo el más simple de los actos puede llegar a ser el más grande gesto.
Crítica
Esta semana nuestro querido Cine Cortés nos ofrecía Siempre a tu lado. Hachiko, la última película del realizador de origen noruego, Lasse Hallström que se basa en una historia real que ocurrió en Japón en los años 20, y de la que ya se hizo una película en 1978 (Seijirô Kôyama). No habiendo visto esta película japonesa, me cuesta mucho creer que este remake aporte algo al original.
Lasse Hallström nos da una versión edulcorada ideal para los espectadores de lágrima fácil que nos muestra la extraordinaria fidelidad canina (sobre todo la de los Akita). Y nada más. La película trascurre con un ritmo anodino que nunca se incrementa para producir algún tipo de clímax emocional. Y cuando decía nada mas era literal. No hay una trama humana, ni por supuesto un desarrollo de los personajes que se convierten en figuritas para que se luzca el perro. Nada de nada. Eso sí, hay que reconocerle al director la habilidad técnica para trabajar con animales, algo que no es nada fácil cuando este es el protagonista principal y único.
Así que de los actores, ya lo hemos dicho todo, al único que hay que hay que felicitar es al perro los demás, como ya he dicho, están para propiciar las situaciones en las que se luzca el can, esto sólo prolonga la caída de la carrera de Richar Gere -un actor del que nunca he entendido su éxito- y desaprovecha a la excelente y solicitadísima Joan Allen.
Hasta la música no termina de encajar, con una melodía de piano que termina molestando por aguda y repetitiva.
Pese a todo he de decir que la película se deja ver, eso sí, sin pretensiones. Recuerda a esos telefilmes producidos por Disney que se veían los sábados de sobremesa.




