Este sábado se vivió una intensa jornada de rugby en el campo de El Chistavín. El Quebrantahuesos daba inicio a la temporada con varios partidos contra el Fénix de Zaragoza. El Fénix es un equipo amigo fuera del campo y durísimo dentro del mismo, como bien pudieron comprobar los oscenses.
El primer partido lo disputaron los cadetes contra sus homólogos zaragozanos. Los «polluelos», con muchísimos jugadores debutantes en sus filas, se dejaron la piel en el campo ante un rival con más horas de rugby, más rodados y con más cambios. Lo abultado del resultado no debe de empañar el éxito que es para el club el que cada vez más chavales se sientan atraidos por este deporte. Aquí está el futuro del club y poco a poco se verán los frutos.
El plato fuerte del día vino con el partido entre Fénix A y Quebrantahuesos. Los zaragozanos, mucho más rodados y conjuntados no dieron opción al equipo local y dieron una auténtica exhibición en la primera parte. No debemos olvidar que este año Fénix disputará la Primera Nacional Española frente a equipos catalanes, valencianos y mallorquines y que llevan dos meses de pretemporada. El Quebrantahuesos plantó cara en delantera y se mostró muy sólido en las melés (como siempre) pero faltó fondo físico y profundidad de banquillo. Sin embargo, en la segunda parte y ante los cambios que introdujo Fénix, la imagen mejoró mucho y los Quebrantas tuvieron varias opciones de ensayar.
Para cerrar la tarde se jugó un segundo partido entre unos cansados Quebrantahuesos contra el Fénix B (futuro rival en la regional aragonesa). Contra este rival los locales sí que pudieron imponer su estilo de juego de delantera y poco a poco se pudieron suministrar balones a los tres cuartos. Se dominó tanto en melé como en touch y los maules causaron muchísimo daño al equipo visitante. Fruto de la combinación touch/maul llegaron dos ensayos locales (Diego y Florin), que sumado a otro conseguido por Diego en una abierta dieron la victoria a unos Quebrantahuesos muy justitos de fuerzas.
En resumen, entretenidísima tarde de rugby en el Somontano ante un equipo al cual deseamos mucha suerte en la próxima temporada.
El Quebrantahuesos, por otra parte, tiene que ponerse las pilas de una vez y trabajar en los entrenamientos. Los ascensos de Fénix y Ejea han dejado una liga muy igualada en la que cualquiera puede dar la campanada pero si el equipo no entrena en conjunto, no sirve de mucho.
Por último y como siempre, muchas gracias a aficionados y patrocinadores sin cuyo apoyo sería imposible que este equipo continuase.

