Los sérums y cremas hidratantes son productos de belleza de obligada aplicación en las rutinas de cuidado facial. Todavía hoy muchas mujeres, y consumidores en general, no saben diferenciar uno de otro o, cuando lo hacen porque leen el etiquetado, no comprenden cuáles son las propiedades de uno u otro.
Comenzamos señalando que no son soluciones sustitutivas, es decir, no se puede renunciar a la crema hidratante cuando se usa un sérum. Sí es posible no aplicar el sérum, pero eso va a suponer dejar de potenciar los propios efectos de la crema hidratante.
¿Qué son los sérums?
Los sérums son productos de belleza y estética que no tienen consistencia de crema, sino que su textura es más similar al gel, son más ligeros, con una apariencia más líquida, y se caracterizan por incluir agentes activos con mayor concentración.
Su textura ligera hace que la piel absorba estos principios activos muy fácilmente, sin dejar la piel grasa. Una vez el sérum ha penetrado, se pueden usar otros productos complementarios, entre ellos la crema hidratante. Así se consiguen rutinas de belleza muy específicas y personalizadas
En el mercado podemos encontrar Cremas serums hidratantes, que están diseñadas para aportar nutrición e hidratación a la piel, pero también se comercializan productos con propiedades antiacné, reafirmantes, reparadores, antiedad o diseñados para el contorno de ojos. Hay, incluso, formulaciones corporales, si bien la mayoría son de uso facial.
El efecto revitalizante de los sérums es prácticamente inmediato, los cambios se advierten al poco tiempo de su uso, gracias en gran medida a su poder de penetración, que consigue reparar la dermis. Sin embargo, su poder hidratante es menor que el de las cremas con estas características, de ahí que los expertos recomienden el uso conjunto de ambos productos.
Hoy en día todas las grandes marcas de cosméticos comercializan sérums con gran eficacia, pero no todas ellas llegan a la formulación de sus productos de belleza como lo hace Segle Clinical.
Esta tienda online es especialista en sérums de textura ligera y alta eficacia. Su elaboración parte de introducir los principios de la biotecnología en la industria de la belleza y la cosmética. Los serums segleclinical.com se enfocan en los activos biotecnológicos procedentes de las plantas y el mar, buscando siempre la mayor concentración posible de estos principios activos para ganar en eficacia.
¿Qué son las cremas hidratantes?
Las cremas hidratantes son más densas en su composición que los sérums. Por este motivo han de usarse siempre tras aplicar el primer producto. En realidad, estas cremas se formulan tras la suma de varios componentes más o menos líquidos que se emulsionan entre sí para adoptar una textura fina y untuosa.
Con ellas se añade hidratación y contenido nutricional a la piel. Son un producto esencial tanto para el cuerpo como para la cara, y su uso garantiza un estado equilibrado del mayor órgano del cuerpo, protección frente a agentes externos y mayor vitalidad.
La apariencia es más espesa que la de los sérums, lo que es debido a la presencia de componentes grasos de lenta absorción y poca penetración. Su uso se enfoca en la epidermis, que es la capa más superficial de la piel, la más externa.
Las diferencias entre ambos productos están muy definidas por la textura, la formulación y la penetración. A su vez, cremas y sérums se distinguen también en función del objetivo, pues mientras que las cremas tienen una finalidad más general de hidratación; los sérums están formulados para usos más específicos como ya vimos anteriormente.
Finalmente, hay que destacar el precio y la aplicación sobre la piel. Los sérums son más caros, generalmente, y se aplican en menor cantidad, porque es de rápida absorción. Las cremas necesitan más cantidad de producto, pero son más económicas.
¿Cómo usar cremas hidratantes y sérums?
Con toda esta información, parece evidente que se desmonta esa idea de excluir un producto para usar el otro. La aplicación de sérum y crema hidratante es complementaria, y además debe hacerse en este orden. Junto a estos dos productos aparecen otros como los tónicos, las cremas con protección solar y el uso de maquillaje, si se desea.
Primero hay que usar el sérum, con la cara limpia y seca, por su facilidad de absorción. Tras esto llega el turno de la crema hidratante, con la que se consigue una piel más suave y reconfortada.
En las rutinas de belleza, el sérum aparece justo tras la limpieza del rostro y el tónico, y tras este, la crema hidratante. El sérum se puede usar tanto de día como de noche (la tipología va a depender de las necesidades de la piel en cada momento), al igual que ocurre con la crema hidratante. La única diferencia en los momentos de la rutina es el uso posterior de protección solar y maquillaje. De noche ya no se necesitan productos fotoprotectores.

