«Llevo viviendo tres años y estoy contenta con todos los compañeros que he tenido. Nos apañamos bien y hacemos buenas comidas y buenas cenas. Lo hacemos todo bien». Así explicaba Loreto Peirón, una joven montisonense de 23 años con síndrome de Down que reside en uno de los pisos de vida independiente que la Asociación Down tiene en Huesca su experiencia ayer en el colegio de educación especial La Alegría a padres, alumnos y responsables políticos.
El acto, organizado por la Asociación Down, mostró la iniciativa denominada pisos de vida independiente, que nació en Barcelona en 2004 y que este colectivo puso en marcha en Huesca con un «positivo balance», como ayer reconoció el psicólogo de la asociación Elias Vives.
En estos pisos viven cuatro jóvenes con discapacidad intelectual a partir de los 16 años junto a cuatro estudiantes universitarios de Magisterio (cuatro personas en cada vivienda). Ayer cuatro de ellos, Loreto Pieron, Lidia Arasanz, José Borrell y Daniel Marín explicaron su experiencia a educadores, padres y demás compañeros para fomentar la implantación de estos pisos en la capital mediocinqueña.
La propuesta de estos pisos es que los discapacitados pueden tener la oportunidad de desarrollar de manera intensa habilidades para la convivencia, para la autonomía y para su autodeterminación. Se trata de un modelo de vivienda con apoyo solidario, que contribuye a estimular a las personas con discapacidad como a las que no tienen, puesto que para «los futuros maestros es un complemento formativo en la atención a la diversidad», señala Vives.
En estos pisos, los jóvenes con discapacidad adquieren habilidades para la vida independiente y hábitos de autonomía en el hogar, se responsabilizan de sus decisiones, generalizar hábitos sociales para convivir con otros compañeros, así como comparten actividades de ocio, y consiguen autonomía en los desplazamientos. «Este proyecto se nutre de la visión positiva de sus capacidades, porque ellos son capaces de hacer más cosas de las que nos parece. Pero requieren de oportunidades y sistemas de apoyo », señala Vives.
La coordinación de este proyecto se lleva a cabo por un técnico de la Asociación Down y una profesora de la Facultad de Ciencias Humanas y de la Educación. Habitualmente se tienen reuniones con todos los participantes de cada piso y otra reunión semanal con los jóvenes con discapacidad. La convivencia se plantea con una duración de 9 meses, de septiembre a junio.
Se mantiene una relación estrecha con los padres a lo largo de la duración del programa. Se organizan una o dos reuniones al inicio y una reunión al final, en la que se valora el desarrollo del programa llevado a cabo. Las reuniones intermedias depende de cada caso. Se mantienen conversaciones telefónicas en las que se informa del desarrollo del proyecto.
El proyecto «Hacia una vida independiente» lleva varios años funcionando, desde el curso 2005-06. Este proyecto se inicia en el marco de colaboración entre la Universidad de Zaragoza y la Asociación Down Huesca. La Facultad de Ciencias Humanas y de la Educación promueve un piso de vida independiente y en su desarrollo colabora la Coordinadora de Asociaciones de personas con discapacidad (CADIS), el Ayuntamiento de Huesca y la Diputación Provincial. La Asociación Down gestiona otro piso, en colaboración con los padres de los jóvenes que en él conviven.
Los resultados obtenidos han sido muy positivos. Por el proyecto han pasado ya diez personas con discapacidad y diez estudiantes. Al final de cada periodo se realizan una serie de entrevistas de valoración, llevadas a cabo tanto con los jóvenes de los pisos como con los padres. Todos han valorado muy favorablemente la experiencia y han manifestado que se ha producido en los jóvenes que han vivido en los pisos un desarrollo positivo en muchas facetas de su vida. Dos jóvenes con síndrome de Down van ya por su cuarto año de convivencia en un piso compartido. Otros dos jóvenes también llevan su segundo año seguido de convivencia. Ello indica que esta experiencia puede ofrecer a estos jóvenes una buena oportunidad para el desarrollo de sus vidas.




