Ronda Somontano.- ¿Tan importante es el cuidado de los pies?
Ejercicio y Bienestar.- Los pies llevan más de dos millones de años actuando como la pieza maestra responsable del desplazamiento bípedo de los humanes por todo el planeta. Son la base de sustentación de la postura bípeda, mantienen el equilibrio estático y dinámico del cuerpo y si no se cuidan de manera adecuada todo el sistema locomotor se resiente y la calidad de vida se deteriora rápidamente. De modo que el cuidado de los pies es uno de los pilares de una vida plena de bienestar.
R.S.- ¿Qué hacer para cuidarlos del mejor modo posible?
E.B.- En primer lugar conviene utilizar calzado ancho, flexible y transpirable, de modo que sean los zapatos los que se adapten a las características del pie y no al contrario. En segundo se necesita mantener una higiene diaria de los pies, lo que implica lavarlos aunque tan solo sea para refrescarlos un poco, pues sufren mucho con el sudor y la compresión de los zapatos. En tercer lugar para recuperarlos del cansancio diario lo aconsejable es darles un masaje con atención, cariño y delicadeza.
R.S.- ¿No son demasiadas cosas para unos pies?
E.B.- En absoluto. Es una inversión baratísima, pues los pies mantienen el cuerpo en contacto con la tierra, son las raíces de la vida, los responsables del equilibrio y hacen posible los desplazamientos, de modo que conviene tenerlos en plena forma. Un baño diario de pies y un posterior masaje antes de acostarse es un procedimiento muy barato y sencillo que reporta grandes beneficios, siendo además una costumbre muy higiénica y fácil de arraigar, como lo pueda ser el cepillado de los dientes.
R.S.- ¿Pero no todas las personas saben masajearse los pies?
E.B.- Esto es un falso arquetipo. Cualquier persona sabe y puede masajearse los pies, no hay que tener un conocimiento especial.
R.S.- ¿Si es tan sencillo cómo y por dónde hay que empezar?
EB.- En Ejercicio y Bienestar se parte del principio de considerar que quien mejor conoce las características y necesidades del propio cuerpo es cada persona, de manera que tiene que ser cada cual quien empiece a experimentar el automasaje de los pies como un necesario redescubrimiento de sí mismo que reporta mucho bienestar. Se puede empezar por abrazar un pie con ambas manos, retorcerlo y estrujarlo lenta y suavemente, separar los dedos de los pies con ambas manos, estirar y descomprimir cada dedo, presionar fuertemente en la planta del pie con los nudillos, deslizar las manos suavemente por toda su superficie, en fin, cada persona tiene que ir probando y experimentando todas aquellas maniobras que le produzcan mejores sensaciones.
R.S.- ¿A qué hora es preferible masajearse los pies?
E.B.- Puede efectuarse el masaje a cualquier hora del día, esto es indiferente. Lo que ocurre es que si se realiza momentos antes de meterse en la cama el masaje produce sensaciones muy gratas que eliminan tensión y relajan, por lo que genera una excelente predisposición para aprovechar el reparador descanso del sueño.
R.S.- ¿Qué consideración más cabe tener presente al masajear los pies?
E.B.- Que no se huya del dolor o de la molestia, sino que se atienda precisamente los lugares que más duelen pues esto quiere decir que necesitan atención y cariño.
Puede ser conveniente utilizar una crema hidratante para que las manos puedan deslizarse mejor y los pies se revitalicen al facilitar la eliminación de las células muertas de la piel.
Finalmente conviene tener en cuenta que los pies, en la medida que se cuidan, se lavan y se masajean, evolucionan favorablemente volviéndose anchos, fuertes y sanos. Cuando transcurridos unos meses se percibe que los zapatos presionan en exceso, hay que cambiarlos por otros que se adapten mejor a los renovados pies, pues si se siguen usando los viejos se les somete a un durísimo castigo muy poco recomendable.

