Decenas de personas y sus respectivas mascotas acudieron ayer al mediodía a la tradicional bendición de animales celebrada por la cofradía de San Antonio Abad en la plaza de la Constitución y que cada año atrae a más público y curiosos.
Previamente de la bendición se celebró una misa en la iglesia de los padres Escolapios y a su término se colocó la imagen del santo en la plaza para proceder a bendición de la multitud de mascotas. La mayoría de animales presentes eran perros de diversas razas y tamaños, pero también había gatos comunes y persas, peces, pájaros, hamsters, un conejo y tortugas, muy frecuentes en los últimos años. Todo ellos convivieron de forma pacífica durante el momento previo y posterior a la bendición. «El santo ya ha obrado el milagro de que estén todos quietos y no se peleen», afirmó un miembro de la cofradía.
La bendición de animales es una tradición que se había perdido a mediados del siglo XX con la incorporación de la maquinaria agrícola a las labores del campo y que sustituyó a las caballerías. Antes de la llegada de los tractores, la sociedad rural barbastrense celebraba este día con la bendición de sus caballos y burros.
Desde hace más de treinta años la tradición de bendecir animales se ha recuperado gracias al empeño de esta cofradía y las caballerías han sido remplazadas por los animales domésticos, de acorde con los tiempos actuales.




