Situada a los pies de los Pirineos, en la provincia de Huesca, la comarca aragonesa del Somontano es conocida en toda España por sus vinos. Sin embargo, su identidad va mucho más allá de sus viñedos.
En una época como la actual, cuando la amplia variedad de entretenimiento online hace cada vez más difícil captar el interés por aquello que no está en la red, merece la pena reivindicar el patrimonio histórico de este territorio, sus paisajes, gastronomía y cultura, que hacen que sea un destino para visitar y volver una y otra vez.
Y sí, también hablaremos de vino. Porque, al fin y al cabo, es cierto que es…
El alma del Somontano
El vino es el eje vertebrador de la comarca, con la Denominación de Origen Protegida Somontano como referencia del sector a nivel nacional. Establecida de manera oficial a mediados de los años 80, su constitución como DOP coincidió con el auge de las conocidas como “variedades mejorantes”, o uvas internacionales.
El Somontano apostó por incorporar estas variedades, sobre todo francesas, y enseguida comenzó a destacar por sus innovadores vinos a base de Cabernet Sauvignon, Merlot, Chardonnay o Riesling.
El área de cultivo del Somontano tiene como centro neurálgico Barbastro, lugar donde ya en los ochenta se asentaban bodegas familiares de gran tradición, como Lalanne (que, por cierto, es de origen francés, fundada en Burdeos en 1842). El nombre de Somontano, que significa literalmente “al pie del monte”, hace honor a su ubicación geográfica, entre el valle del Ebro y los Pirineos, lo que implica que el clima es idóneo para el cultivo de la vid.
La tradición vitivinícola se remonta a siglos atrás, con indicios que hacen creer que ya se producía vino hacia el siglo II a.C., una práctica que fue impulsada por los romanos y posteriormente consolidada por los monasterios medievales. Hoy en día, son más de 30 las bodegas que elaboran vinos que combinan variedades autóctonas con otras internacionales, dando lugar a caldos complejos y de gran personalidad.
Gastronomía y cultura van de la mano
La cocina del Somontano bebe de sus raíces aragonesas y combina la tradición del buen beber y el buen yantar. Si buscas una experiencia gastronómica auténtica, has de saber que cada vez es más frecuente la apuesta por productos de proximidad y de gran calidad, que mejoran aún más el sabor de platos tradicionales como el ternasco de Aragón, las migas aragonesas o los embutidos artesanos. Todo ello, por supuesto, regado con vinos de la tierra.
Si, además de comer bien, buscas expandir tus horizontes culturales, no puedes perderte el Festival Vino Somontano, creado por la propia DOP Somontano, y que en 2025 celebró su 25º aniversario con gran éxito de público, al reunir a más de 40.000 personas.
Durante las cuatro noches que dura el certamen, ubicado en un gran espacio al aire libre en el recinto exterior de la Feria de Barbastro, los visitantes pueden disfrutar de una gran selección de vinos de la DOP, además de una variedad de tapas a cargo de los mejores restaurantes oscenses.
Además, música en directo, espectáculos teatrales y un exclusivo programa de catas completan el considerado “evento enogastronómico más espectacular de España” por los Premios Wine Challenge Industry Spain de 2023.
A este evento anual se suma la Ruta del Vino Somontano que, de la mano de Tu Provincia Huesca la Magia, lleva cuatro años recorriendo diferentes municipios del Alto Aragón, con el objetivo de acercar el vino DO Somontano a estas localidades. La edición de 2026 comienza en Huesca el 9 de mayo, y recorrerá Binéfar, Benasque, Jaca y Ainsa, para terminar en la capital del Somontano, Barbastro, el 7 de noviembre.
Como el Festival Vino Somontano, la Ruta del Vino está definida, además de por los caldos locales, por la música y la gastronomía, de nuevo a cargo de establecimientos locales que elaboran tapas especiales para la ocasión. Además, ofrecen un espectáculo único: la pintura sobre barrica en directo, un evento típico de este Festival que se viene repitiendo cada año.
Enoturismo, patrimonio y naturaleza
El Festival Vino Somontano o la Ruta del Vino son buenosejemplos de por qué la comarca es tan popular entre los enoturistas, que también pueden disfrutar en cualquier momento del año de visitas guiadas a unas bodegas que combinan la tradición con unas instalaciones cada vez más modernas.
Pero, más allá del vino el Somontano tiene muchos otros encantos que hacen que una visita a sus territorios merezca la pena.
De entrada, visitar la región es como estar en un museo al aire libre. Localidades como Alquezar, que forma parte de la lista de Pueblos más Bonitos de España, o el propio Barbastro, destacan por su riqueza histórica y arquitectónica, mientras que en los paisajes naturales de la Sierra y los Cañones de Guara, en el entorno del río Vero, se puede encontrar un magnífico conjunto de arte rupestre, además de extensos y hermosos campos de viñedos, olivos y almendros.
La comarca está, además, regada por dos ríos principales: el ya citado río Vero y el Cinca. El Vero en particular es un enclave muy visitado por senderistas y barranquistas, atraídos por unos cañones y barrancos espectaculares, que, sin embargo, no son excesivamente complicados de descender.
Así que ya ves: si quieres disfrutar del Somontano al completo, el vino es el eje transversal que lo vertebra todo, sí… pero hay mucho más: una ruta por sus pueblos, una buena comida en un restaurante local, o un concierto al aire libre, en el Somontano cada momento cuenta.




