Ronda Somontano.- ¿Qué es desanudarse?
Ejercicio y Bienestar.- Es un término que ha acuñado el profesor argentino Alberto Masciano, que hace referencia al proceso por el cual las personas se liberan de los nudos, molestias y tensiones que se acumulan cada día por la presión gravitatoria soportada, por el exceso de ejercicio físico realizado y por la adopción de posturas desajustadas en el trabajo o también en momentos de aparente descanso en el sofá o en el sillón.
R.S.- ¿Y por qué en el suelo?
E.B.- Una persona puede desanudarse de pie y también sentado, pero el modo más eficaz y seguro de realizarlo, sobre todo cuando aún no se ha adquirido experiencia, es en el suelo, porque su contacto permite percibir con mayor claridad las diferentes partes del cuerpo, además sobre el suelo se puede rodar, girar, desplazarse en cuadrupedia, reptar, colocarse en decúbito supino, en pronación, de costado y en otras innumerables posturas que espontánea y libremente pueden adoptarse.
R.S.- ¿Cómo hay que proceder para desanudarse si no se ha realizado anteriormente?
E.B.- Todas las personas que han sido bebés normales, sin ningún tipo de anomalía motriz, se han desanudado muchas veces siempre que se despertaban de un reparador sueño y el hambre o alguna molestia no estimulaban su llanto. Pero a medida que se crece se van adoptando posturas y costumbres motrices impuestas por la cultura física imperante y la mayoría de personas tienden a repetir lo que se ha aprendido en la escuela, en el gimnasio o en la sociedad deportiva y olvidan fluir libremente como cuando se desanudaban de bebés.
R.S.- ¿Pero qué hay que hacer una vez tumbado sobre el suelo?
E.B.- Nada en especial. Primero hay que contactar con la respiración, sentir su flujo al inhalar y al exhalar para centrarse en sí mismo.
Una vez centrado en el propio cuerpo hay que dejar y permitir que éste se exprese libremente, como cuando al despertarse después de un reparador sueño se estiran los brazos y las piernas. Se puede empezar por cualquier parte del cuerpo, la cara, las manos, las piernas o todo a la vez, pero hay que tratar de hacerlo de manera espontánea, fluida y libre.
R.S.- ¿Tal vez algunas personas tengan dificultad para conectarse con su propio cuerpo y empezar a desanudarse, pues están acostumbradas a recibir órdenes concretas para hacerlo?
EB.- Esta es una dificultad bastante habitual en las personas que se inician. Hay que animarles a que confíen en sí mismos y que vayan experimentando y probando en sus casas solos o mejor con la ayuda y guía de alguna persona experta. Es importante que traten de hacer muecas con la cara y gestos con las manos y los pies lo más extraños e inhabituales para esa persona. Cuanto más raros mucho mejor, ya que de este modo se abren articulaciones poco activas en la vida habitual y se estiran ligamentos, tendones y músculos poco o nada usados cotidianamente, lo que tiene de inmediato un efecto balsámico y liberador pues con estas acciones motrices se destensan y desanudan diferentes grupos musculares.
R.S.- ¿Alguna consideración más que cabe tener en cuenta?
E.B.- Que se tomen este proceso como un ejercicio de libertad total para expresarse y comportarse con total naturalidad, suspirando, gimiendo, resoplando y adoptando las posturas y gestos más extraños posible, pues es muy importante desanudarse también a nivel emocional, por dentro y por fuera, pues se trata de un auténtico festín sensitivo que puede hacer las delicias de personas de cualquier edad y condición física. Hay que probarlo cada día, aunque sean unos breves minutos y al poco tiempo se convertirá en un momento repleto de dicha y felicidad generada por uno mismo para sí mismo.



