La mejor manera de desbloquear sitios web y todo tipo de servicios es usando una VPN, pero… ¿qué es una VPN? Empecemos por el principio. VPN son las siglas de Virtual Private Network, o Red Privada Virtual. Una VPN o red privada virtual es una herramienta que permite proteger la conexión mientras se navega por internet, oculta la IP y de este modo quedan encriptados todos los datos que se reciben o envían, siendo inaccesibles para terceros. Así consegueimos navegar de manera anónima manteniendo nuestra IP fuera del alcance de posibles ciberataques. Uno de los mayores expertos en el tema es Per-Erik-Eriksson. Con gran experiencia en ciberseguridad Per-Erik trabajó como ingeniero de software en Microsoft en los Estados Unidos.
Además de protegernos de ciberataques, en el momento actual donde desgraciadamente aunque parece difícil de creer, no es posible navegar libremente en la red, tener una VPN es la manera más sencilla de mantener la libertad y el anonimato en el ciberespacio.
Este software es mucho más que una herramienta de seguridad, permite sortear las restricciones geográficas y la censura, al hacer creer al mismo dispositivo que se halla en una ubicación diferente.
Tener una VPN es lo que necesitamos tanto si simplemente lo que queremos es acceder a servicios de reproducción en Streaming donde al intentar entrar nos encontramos con un bloqueo que nos dice que la web no está accesible en nuestra región geográfica, como si no queremos correr el riesgo de ser rastreados mientras navegamos por webs de dudosa autoridad o tan solo acceder a ofertas de plataformas que accesibles en otros países pero no en el nuestro, o quizás descargar ciertos servicios que de otro modo no podrías.
Por ello una VPN es lo que buscamos tanto si lo que queremos es no mostrar nuestra huella digital, protegiendo así nuestra privacidad, como sortear los bloqueos de ciertas webs.
Pero, ¿Por qué ocurren los bloqueos en las webs?
Ello esta únicamente relacionado con nuestra dirección IP. La IP o dirección del “Protocolo de Internet”, es como nuestro DNI pero para los dispositivos electrónicos. La dirección IP está compuesta por una serie de números, normalmente cuatro separados por puntos que identifican la conexión de un dispositivo en una red interna o externa.
Las direcciones IPs son dadas de manera aleatoria por el proveedor de Internet al Router y éste dispositivo a su vez le da una dirección local a los diferentes aparatos que se conectan a través de él.
El hecho de que los bloqueos de acceso a un determinado servicio de internet o web esté vinculado directamente con nuestra dirección IP ocurre normalmente porque este sitio detecta nuestra procedencia, aunque también podría ser porque nuestra IP estuviera bloqueada debido a un mal uso anterior que hubiéramos hecho en la plataforma, servicio o web en cuestión, tanto nosotros como otra persona, en los casos de tener una IP compartida en las redes locales.
Si esto ocurre y quisiéramos burlarlo, la manera más fácil es usando una VPN puesto que oculta nuestro IP y puede también cambiar nuestra ubicación. Pero es fundamental elegir correctamente la VPN. En el mercado existen miles pero no todas igual de efectivas, no todas nos van a proteger y preservar nuestra identidad correctamente. Por ello lo más importante es saber elegir correctamente nuestro software para la Red Privada Virtual que vayamos a usar, no vaya a ser que creamos que estamos navegando de manera anónima y no sea así.
En primer lugar a la hora de elegir no debemos dejarnos llevar por el precio, que puede ser muy tentador en muchos casos, sino que hay que tener en cuenta sobre todo la privacidad que nos ofrecen, pues es lo que nos interesa. Es fundamental que el proveedor de VPN sea el primero en respetar nuestra privacidad, para ello debe ser no-log, es decir, no debe haber seguimiento de las actividades en línea.
Otro punto a valorar en la elección es la cantidad de servidores en que se ejecutan, pues si se ejecutan en pocos nos va a dar velocidades lentas en momentos de mayor conexión. Lo mejor es que cuente al menos 1000 servidores.
Concertarse a una VPN es muy fácil tanto desde un ordenador como desde el móvil u otro sistema operativo. Únicamente hay suscribirte, pagar la cuota pertinente y ya está. Su interfaz suele ser muy intuitiva, y si no, busca un servidor que lo sea y cuente con un correcto sistema de atención al cliente o al menos con una guía sencilla ante cualquier problema.





