La 53 edición del Belén Monumental de Monzón y Cinca Medio cerró el día de Reyes sus puertas con un satisfactorio balance de sus organizadores, la asociación belenista Isaac Lumbierres, a pesar de haber descendido ligeramente en visitantes con respecto a las pasadas Navidades. Esta edición se cierra con 27.000 visitas frente a las alrededor de 30.000 de las anteriores Navidades. La cifra es valorada de forma muy positiva por los encargados de realizar este gigantesco montaje que cuenta con unas 5.000 figuras distribuidas a lo largo de 500 m2.
El responsable y ‘alma mater’ de este Belén, Manolo Campo, explica que en esta edición se ha tratado de llevar un control más riguroso de las visitas y considera que la afluencia de público «ha sido normal. Siempre ha habido una hilo de visitantes, este año hemos visto quizás bastante gente durante muchos días y no aglomeraciones en días concretos. Es algo que nos gusta más porque no se producen colas y el público puede ver mejor las figuras».
Estos datos vuelven a convertir al Belén de Monzón en el principal atractivo turístico de la comarca durante las Navidades, pero también en el líder de la Ruta del Belén de la provincia de Huesca. De hecho muchas personas visitan varios nacimientos repartidos por el Alto Aragón tras conocer el Belén de Monzón donde se les informa sobre el contenido del resto de belenes.
Un Belén internacional
Uno de los aspectos positivos de esta edición ha sido la gran afluencia de visitantes procedentes del extranjero. El Belén de Monzón es una referencia en Aragón y cada vez más en España, pero desde los últimos años se está constatando la presencia de muchos visitantes extranjeros que están disfrutando de sus vacaciones invernales por la zona y aprovechan para conocer este gigantesco montaje.
Por citar algunos países, han visitado este Belén personas llegadas de Suecia, Dinamarca, Rusia, Ucrania, Eslovenia, Portugal, Suiza, Eslovaquia, y de Sudamérica. Algunos visitantes han regalado incluso a la asociación belenista belenes de sus respectivos países, para engrosar el museo de nacimientos del Mundo que se puede admirar en la propia nave.
«Este es un Belén internacional hasta tal punto que para la próxima edición igual sacamos el lema de ‘¡venga a Monzón y dará la vuelta al Mundo!’», afirma Manolo Campo.
El diseño del montaje ha tenido también gran acogida puesto que en la reciente edición se optó por eliminar más montañas y ganar espacio expositivo para las distintas escenas bíblicas o de la vida tradicional del Alto Aragón, característica de este Belén.
Los miembros de la asociación trabajaban ayer en la nave recogiendo y planificando lo que será la edición 53 «que llegará con muchas ganas porque no tendremos tantos apuros económicos como los que hemos pasado estos cuatro meses», señala Campo en alusión a la deuda que tiene este colectivo con la empresa Cosehisa que construyó la nave anexa al recinto ferial de Monzón. «Estamos contentos, no para lanzar cohetes, pero sumar un año más en estos tiempos ya es mucho», indica la cabeza visible de este colectivo.
Queda por ver si esta Semana Santa se volverá a recuperar el montaje de La Pasión en la que se recrea la muerte y resurrección de Cristo y se exponen las cofradías montisonenses con sus pasos. En este sentido Manolo Campo pide más colaboración política y ciudadana para poder seguir adelante con esta actividad.

