Fernando Torres.
Este pasado domingo día 4 el CLUB ATLETISMO BARBASTRO volvió a cumplir con la tradición que lleva haciendo desde hace 25 años de subir corriendo hasta el Monasterio del Pueyo.
Tradición, mantenida y aumentada año tras año, ya que en esta ocasión fueron más de 80 los socios que acudieron a la cita.Y desde el año pasado la junta del Club decidió afianzar y completar la jornada con dos actos más.
El primero con una breve pero emotiva ofrenda floral a la patrona de la ciudad, cuyo Monasterio es el símbolo principal del escudo del club, que realizaron Marta y Marina Gibanel, jóvenes atletas de la escuela del CAB.
Este año a la bendición para todos los socios por parte del Padre Enmanuel vicario del IVE del Monasterio, se unió la presencia sorpresa de D.Alfonso Milián, todavía obispo de la diócesis
Una vez finalizado todo el grupo bajó hasta el GRAN HOTEL CIUDAD DE BARBASTRO, donde el club obsequió a socios y familiares de un chocolate con churros.

