El consejero de Economía, Hacienda y Empleo del Gobierno de Aragón, Alberto Larraz, ha planteado en el debate de totalidad del proyecto de Ley de Presupuestos de la Comunidad Autónoma para 2011 los cuatro retos principales a los que se enfrenta el Gobierno de Aragón y que han determinado tanto la estructura como la cuantía de los gastos previstos para el próximo ejercicio económico.
Larraz ha defendido en las Cortes de Aragón el esfuerzo de consolidación presupuestaria que deben realizar las comunidades autónomas con el objetivo de combatir los efectos que la crisis económica y financiera y hacerlos compatibles con la sostenibilidad de las finanzas públicas.
Otro de los retos a los que se enfrenta el Ejecutivo autonómico es el refuerzo del Estado del Bienestar y la mejora de la calidad de vida en Aragón. Para ello es preciso reforzar el empleo y apoyar los ingresos de los más desfavorecidos. Es preciso realizar también una apuesta estratégica para sentar las bases que determinarán la economía aragonesa del siglo XXI. El Gobierno de Aragón considera que solo desde la apuesta compartida por un modelo de crecimiento equilibrado y duradero, basado en la mejora de la competitividad de las empresas y en el incremento de la productividad, se podrá abordar un mayor nivel de desarrollo social, económico y de calidad en el empleo. Por último, el consejero de Economía se ha referido a la sociedad del conocimiento como nicho de desarrollo futuro. Tal y como ha asegurado en su intervención, es vital sustentar la estructura productiva sobre la I+D+i con el objetivo de lograr un crecimiento equilibrado y consistente de manera que todo ello se traduzca en una mejora de la calidad de las condiciones de vida de los ciudadanos y en una inversión creciente en capital humano, aplicando las nuevas tecnologías y, en particular, las relativas a la información y la comunicación, como factor estratégico de cohesión social.
El consejero de Economía del Gobierno de Aragón ha insistido en el hecho de que debemos comprender que los efectos de la difícil situación económica que hemos atravesado en los últimos años debe reforzar la intensidad en acometer las transformaciones necesarias para aprovechar el futuro ciclo económico, cuya incipiente fase de recuperación se empieza a vislumbrar. Para el próximo año 2011 se prevé que la actividad económica recupere de forma gradual el pulso, de modo que el Producto Interior Bruto de Aragón crecería por encima del 1,1% en el conjunto del ejercicio. Este comportamiento permitiría un ligero crecimiento del empleo, con lo que la tasa de paro se vería aliviada si se estabiliza la incorporación de efectivos a la población activa.
Al tiempo que el Gobierno de Aragón mantiene el compromiso de consolidación fiscal y austeridad en el gasto con el fin de garantizar la sostenibilidad presupuestaria a medio plazo y el mantenimiento de la confianza en la economía aragonesa, el presupuesto de 2011, siguiendo las líneas de nuestra política económica en la legislatura, no descuida como objetivos principales la respuesta al resto de nuestros retos: la combinación del mantenimiento del nivel de prestaciones de servicios públicos fundamentales del Estado del Bienestar (en especial, educación, sanidad y servicios sociales), con un esfuerzo para facilitar el relanzamiento de la actividad económica y el empleo.
Lo que sí nos exige la situación económica, en palabras del consejero de Economía, Hacienda y Empleo del Gobierno de Aragón, es la adopción de las medidas oportunas en el momento adecuado. La estrategia de salida de los programas de estímulo fiscal, ha situado la eficacia y eficiencia de la política económica en el centro del debate.


