Jesús Lobera, concejal de Desarrollo del Ayuntamiento de Barbastro, e Ixeia Lacau, directora comercial de la Feria de Barbastro, han presentado esta mañana en rueda de prensa la 8ª edición de “El Desván, desembalaje de antigüedades”, que se celebra el domingo 12 de abril en la Feria de Barbastro.
El desembalaje de antigüedades consolida su tendencia al alza y contará este año con un 25% más de expositores (29 en total) que en la pasada edición procedentes de diversos puntos de la geografía española y francesa: siete anticuarios proceden de Francia, siete de Cataluña, cuatro de Huesca, tres de Navarra, dos de La Rioja, dos de Castilla y León y uno de Cantabria, Castellón, Madrid y Zaragoza, respectivamente.
Además de la riqueza de expositores y procedencias, destaca la calidad de los anticuarios que se darán cita en Barbastro y que traerán una amplia variedad de piezas y estilos, adaptados a todos los gustos y bolsillos.
El Desván se ha consolidado como uno de los desembalajes de referencia de la zona noroeste de la península y supone un punto de atracción de turistas a Barbastro, ya que, según el sondeo que se realizó en la última edición del desembalaje, el 65% de los visitantes del El Desván procedían de fuera de la comarca. Según dicho sondeo, el 35% de los visitantes venían de Barbastro y el Somontano, un 20% de la comarca de Cinca Medio, un 15% de la Hoya de Huesca, un 11% de La Litera, un 5% de Cataluña, Ribagorza y Bajo Cinca, respectivamente, un 2,5% de Zaragoza y provincia, y el resto de Sobrarbe, Jacetania, Monegros, Teruel e incluso La Rioja. Además, el hecho de que casi todos los expositores procedan de fuera de la comarca, incide también en la repercusión económica directa de este certamen para la ciudad.
El horario de visista del desembalaje será de 10:30 de la mañana a 20:30 horas, ininterrumpidamente, con entrada libre.
BUEN MOMENTO PARA LAS ANTIGÜEDADES
Los desembalajes son un formato de venta de antigüedades en auge que cuenta cada vez con más seguidores. Las antigüedades son tendencia en decoración, dan un encanto especial a cualquier estancia y se revalorizan con el tiempo. El valor de las piezas lo determina su carácter irrepetible, su originalidad, su rareza, su origen, los materiales de fabricación y su estado de conservación. Y aunque cada pieza es un mundo, algunos expertos estiman que una antigüedad puede revalorizarse en torno a un 10% anual. Lo mejor es invertir en piezas de calidad cuyo precio se mantendrá más estable en épocas de crisis, así como en muebles anteriores al segundo tercio del siglo XIX, ya que al ser manufacturados son únicos y tienen más valor.

