Veteranos de la Gendarmería francesa y de las Fuerzas Armadas españolas conmemoraron el sábado en Salas Altas por décimo año consecutivo un episodio bélico de la Guerra de la Independencia en el que un escuadrón de patriotas españoles derrotó a un comando del ejército napoleónico.
La denominada batalla de Salas Altas tuvo lugar el 22 de enero de 1812 y está recogida en los anales de la Gendarmería francesa. La batalla fue pionera en lo que se ha calificado como «guerra asimétrica» ya que enfrentó a 53 soldados franceses pertenecientes al XII escuadrón napoleónico de la guarnición en Barbastro, contra aproximadamente 400 guerrilleros de la zona. El enfrentamiento fue brutal según narran las crónicas y se saldó con la muerte de cuarenta gendarmes francesa.
Para honrar la memoria de estos valientes gendarmes y a los patriotas españoles que les tocó afrontar esta guerra entre la ideología de un nuevo orden y la defensa de su patria y tradiciones, el Círculo de Veteranos de la Gendarmería de Tarbes y la Hermandad de veteranos del Ejercito de Huesca decidieron crear un monolito en Salas Altas y rendir tributo anualmente.
La conmemoración de esta batalla ha servido para estrechar los lazos de paz entre ambos territorios, como quedó patente en los discursos proclamados durante el emotivo acto a la memoria de estos combatientes en la mañana del sábado en Salas Altas (también hubo palabras de recuerdo para las víctimas del atentado terrorista del 11 – S).
El coronel Luis Ferreira y presidente de la Hermandad de Veteranos enmarca este acto dentro del protocolo de amistad firmado con sus homólogos franceses. «Nuestra misión es establecer concordia, amistad y olvidarnos de guerras y celebrar actos de homenaje en uno y otro país», explica Ferreira.
Pero no sólo se han estrechado los lazos entre los veteranos de una y otra región, sino que esta conmemoración ha permitido que entre las poblaciones de Salas Altas y Laubalagnas haya surgido una amistad que podría llevar a formalizar relaciones institucionales, sociales y culturales. A tal efecto, el acto del sábado fue seguido por más de sesenta franceses que conocieron Salas Altas y el Somontano gracias a un audiovisual de la comarca. El encuentro contó con jotas y una comida de hermandad entre los vecinos de ambas poblaciones.
Además las alcaldesas de ambas localidades mantuvieron una entrevista para buscar fórmulas de cooperación y realizar intercambios de carácter cultural o folclórico o encuentros puntuales.


