David López.
El sábado 3 de noviembre fue la fecha escogida para la presentación del Somontano Rugby en el nuevo campo de El Chistavín, de Berbegal. Más de 100 personas acudieron desde toda la comarca a animar al equipo y disfrutar después del magnífico tercer tiempo obsequiado por los locales.
Se acordó que el partido constaría de 3 partes de 30 minutos cada una, para así poder contar con más minutos para todos los jugadores y dar más espectáculo a los aficionados.
El primer tiempo empezó con un Fénix abriendo muy rápido la pelota a sus tres cuartos (muy hábiles y rápidos) que creaban mucho peligro en cada ataque. Fruto de esas internadas llegó el primer ensayo en una apertura al ala que dobló para que el segundo centro visitante posase tras la línea. No se transformó (0-5).
Tras varios ataques fallidos, una patada a seguir de Cote propició la recuperación de Gonzalo que abrió a Vili, el cual en un magnífico off-load se la dejó a Said que entró como una exhalación para recorrerse 50 metros y plantar el balón. Garrote no pudo transformar tampoco (5-5).
Después, dos ensayos más del Fénix, uno de ellos trasformado, les distanció en el marcador mientras que Garrote esta vez sí consiguió pasar un golpe en último minuto.
El segundo tiempo siguió con la tónica general. La línea de Fénix, netamente superior, continuaba creando mucho peligro aunque la defensa somontana consiguió frenarles en multitud de ocasiones. Sin embargo, en delantera el Somontano se impuso claramente tanto en los saques de lateral como en melés y maules. Gracias a ellos se ganaron muchos metros y se provocaron golpes de castigo.
En uno de ellos y tras varias fases en la línea de 5 metros, otra vez Said consiguió posar el balón tras la línea. Garrote no falló pero el Fénix consiguió otros 4 ensayos (no transformó) para poner el 15-37 que ya no se movería.
El último tiempo fue aprovechado para hacer cambios y probaturas por parte de los dos técnicos aunque la intensidad no bajó un ápice. Lo más destacable fue una gran jugada de maul de la delantera somontana en la cual se ganaron más de 30 metros. Se llegó a la línea de 5 metros pero el Fénix, con golpes de castigo y muchísimo oficio consiguió abortar el peligro.
Lo mejor llegó al final. El tradicional pasillo entre los dos equipos fue ovacionado por la magnífica afición que acompañó el partido. Ovación que duró más de un minuto y que puso la piel de gallina a más de un jugador y que nos
recompensó los golpes, magulladuras, cansancio y frío que hemos pasado antes y durante el partido. Esperamos poder devolverles con victorias el cariño que nos demostraron ayer y en nombre de todo el equipo prometo que lucharemos por dejar el pabellón de Berbegal y del Somontano lo más alto posible.
Por último, se hicieron Ginkanas para los niños que quisieron probar y se obsequió con una espléndida paella a todos los asistentes mientras se hacía la tradicional entrega de premios y confraternizaban los dos equipos.


