La Marcha Vive el Ebro comienza hoy en Fontibre (Reinosa). Los participantes en bicicleta, a pie y en barca recorrerán un total de 865 kilómetros desde el nacimiento de este río hasta el Delta. Durante el recorrido se pasará por las Comunidades Autónomas de Cantabria, Castilla y León, Euskadi, La Rioja, Navarra, Aragón y Cataluña.
En todas las etapas se procederá a la lectura de un manifiesto, se exhibirá una exposición reivindicativa y se celebrarán debates sobre la problemática de la región en relación al cambio climático y sus causas, así como a las soluciones desde una perspectiva del ecologismo social.
El estado de conservación del Ebro y, de forma muy especial de su afluente el río Hijar, «no es bueno puesto que está sometido a innumerables presiones e impactos desde su propio nacimiento, como son: vertederos, vertidos, invasión del Dominio Público Hidráulico, rellenos, canalización, detracción de agua, urbanización del ámbito fluvial, barreras para la ictiofauna, entre otras cuestiones», ha declarado Bernardo García, miembro de Ecologistas en Acción de Cantabria, durante la rueda de prensa celebrada hoy en Fontibre para inaugurar la marcha por el Ebro.
Para García, las principales causas hay que buscarlas en la ausencia de planificación sectorial y mancomunada que convierten a la comarca en un excelente muestrario de lo que «no se debería hacer» a la hora de articular un territorio.
La situación del Hijar también se ha puesto de relieve en el proyecto de desarrollo sostenible Agenda 21 de Reinosa, que constata una preocupación cada vez mayor de los vecinos por la situación sus ríos.
Ecologistas en Acción señala como «esperanza» el Proyecto de Parque Fluvial Hijar- Ebro, ya «con todos sus defectos y carencias, puede suponer una oportunidad y un punto de inflexión a esta situación si las distintas administraciones siguen sus recomendaciones».




