Santiago Lisa fue un concejal inquieto en la etapa más reciente del Ayuntamiento de Barbastro. En sus diferentes responsabilidades al frente de Medio Ambiente, Deportes, Desarrollo, Juventud, Fiestas o Cultura dejó su huella personal. Una impronta caracterizada por sus inquietudes que a la postre se han visto reflejadas en su primer libro ‘Emblemas del Vero. Poesía social, histórica, épica y costumbrista’, que se presentaba en la tarde del viernes con gran presencia de público en el Gran Hotel Ciudad de Barbastro.
Su pasión por los productos autóctonos, de la huerta del Vero o el aceite de los centenarios olivos de su Buera natal, la recuperación de tradiciones, sus inquietudes artísticas o su sensibilidad por el patrimonio fueron señas de identidad de este concejal socialista y miembro de la UGT, y que se pueden reconocer leyendo su primera incursión en el mundo literario.
‘Emblemas del Vero’ es un libro atípico y casi de otra época. Más próximo a la literatura costumbrista del XIX o XX, pero acompañado con fotografías del autor o de colecciones particulares. Para aproximarse a sus lugares preferidos de la capital del Somontano –que como reza su título son los emblemas de la ciudad del Vero- utiliza el género ya en desuso del romance. Así a través de once romances, «como hacían los antiguos juglares contando historias» -cuenta- , presenta universos comunes para los barbastrenses: La Peñeta, El Pueyo, la añorada Burreta (antiguo tren que recorría la ciudad con la estación de Selgua) o el puente de Hierro. Para todos tiene palabras de reivindicación denunciando su estado actual y exigiendo un mayor cuidado para su preservación. Y es que como explica Lisa ésta «es una obra reivindicativa. La idea surgió a raíz de hacer un curso de fotografía. Hacía fotos en las que denunciaba la erosión, y después me entraron ganas de escribir. Cada romance tiene una reivindicación porque hay que denunciar que la erosión de La Peñeta, la creación de una vía verde y la colocación de una máquina sobre la rotonda de la estación, la recuperación de un libro sobre las ordenanzas municipales en El Pueyo, …».
También hay recuerdos para el malogrado David Gómez Samitier, emblema humano de la ciudad y la comarca, y para la emblemática revista ACUSO que jugó un papel importante en la transición barbastrense.
No podría faltar en este hijo de Buera un romance sobre la heroína local y que según la leyenda contribuyó a derrocar al caudillo musulmán de Alquézar. Lisa considera que este romance, que recopiló el periodista altoaragonés Enrique González Fiol a comienzos del siglo XX podría fomentar el turismo romántico en Alquézar y Buera, siguiendo el ejemplo de lo que ha hecho la capital del Bajo Aragón con la leyenda de los Amantes de Teruel.
El libro termina con composiciones líricas sobre los sonidos de la ciudad y lo cierra un microrrelato.
«Es una radiografía de lugares que significan algo para mí y que he fotografiado. He expresado lo que sentía de cada uno de ellos como romances. En el camino de mi vida he recorrido estos sitios y he ido apuntando cosas», señala.
Paralelamente a la creación de estos romances, Lisa lleva un tiempo investigando sobre la figura del periodista valenciano pero afincado en Castejón de Sobrarbe Enrique González Fiol que escribió a principios del siglo para el Diario de Huesca y se codeó con la intelectualidad española de comienzos del siglo XX.
La vinculación entre política y literatura es estrecha en nuestra Comunidad. Nombres como Ricardo Berdié, concejal de IU y del PSOE en Zaragoza, ganaba el premio ‘Ciudad de Barbastro’ de Novela Corta; o más recientemente el que fuera cabeza de IU y de UPD en Huesca Miguel Ángel de Uña acaba de publicar ‘Una ventana del castillo de Praga’. O la exitosa escritora y alcaldesa de Benasque Luz Gavás cuya primera novela ‘Palmeras en la nieve’ se va a llevar al cine.
En Barbastro cabe citar a Joaquín Coll, ex concejal de IU que acaba de publicar su segundo libro que esta semana presentaba en Huesca, un estudio sobre la relojería de Lascellas (1870-1978).


