Marina Ferrer.
El turismo alternativo en España toma cada vez más fuerza, como iniciativa por agregar diversidad a la oferta para los viajeros, por parte de los diferentes entes involucrados: Sixt alquiler de coches, hoteles, agencias de viajes, dirigentes políticos y sociales, organizaciones sindicales, cámaras de comercio, entre otros. La idea llegar a zonas donde tradicionalmente el turismo no ha sido la principal actividad económica; aprovechando la buena imagen turística del reino ibérico a nivel internacional.
Un buen ejemplo de lo anterior es Somontano de Barbastro, una comarca ubicada en la Comunidad Autónoma de Aragón, y la cual agrupa a una treintena de poblaciones. La base de la economía de esta región se enfoca en la construcción, alimentos destacándose los vinos y cultivos de cereales, y la producción química. Sin embargo, durante el último lustro se han asentando hoteles en la región, lo que sumado a la llegada de servicios de alquiler de coches, ha conseguido motivar a los viajeros planificar recorridos por este lugar. Las cosas han ido mejorando para los lugareños con el paso de los años, hasta convertirse en una opción económica y laboral real; más en estos tiempos donde las finanzas españolas se encuentran en una fase delicada.
Tomemos el caso del Festival del Vino Somontano 2012, un evento cultural que se lleva a cabo año tras año en esta comarca aragonesa. En sus inicios era un acontecimiento en donde todo giraba en torno a los vinos, con marcado aspecto tradicionalista. Sin embargo, con el paso del tiempo y el arribo constante de turistas provenientes de otras regiones, los organizadores abrieron espacios dentro del festival para la presentación de artistas, conciertos y recitales; con el fin de agradar a los nuevos asistentes y mantener su interés año tras año.
Como era de esperarse, en cada nueva edición no paran de llegar hombres y mujeres -ya sea en auto propio o recurriendo a los servicios de alquiler de coches Sixt-, dinamizando la economía de la comarca y trayendo beneficios para todos sus habitantes. Para los más puristas esto puede significar dejar de lado las raíces del festival, pero nadie puede negar que haya ayudado a sacar adelante la región.





