El Instituto Aragonés de Empleo quiere mantener la línea ascendente en la tasa de empleo entre los jóvenes, y para ello va a destinar 2,8 millones de euros más que en el ejercicio 2018, a impulsar programas experimentales dirigidos a mejorar su formación y oportunidades laborales.
En su primera su primera edición el año pasado participaron más de 1.800 jóvenes aragoneses en 24 novedosos programas, con un presupuesto de 3,7 millones. La convocatoria de este año destinará 6,5 millones de euros a estas subvenciones incluidas en el Plan Aragonés para la Mejora de la Empleabilidad Joven.El Plan puesto en marcha por el Gobierno de Aragón y los agentes sociales Ceoe, Cepyme, UGT y CCOO pretende incrementar las competencias técnicas y transversales de los jóvenes de hasta 30 años, desarrollar sus habilidades en la búsqueda de empleo y facilitar su incorporación al mercado de trabajo.
Para mantener el nivel descendente en la tasa de paro juvenil, se hace necesaria la adopción de medidas eficaces que se adapten a los cambios económicos y proporcionen nuevas habilidades para el empleo, sobre todo en el campo de las nuevas tecnologías.
Debe producirse un acercamiento a los jóvenes, conocer sus necesidades y expectativas profesionales, para desarrollar herramientas y programas cuyos contenidos se adapten a las necesidades reales de la sociedad y de la economía. Buscando tanto su preparación, como su motivación, de cara a la generación de oportunidades para el empleo y la activación laboral.
La innovación es la clave a la hora de conceder estas ayudas, que van dirigidas a programas experimentales promovidos por agentes sociales. En la selección de los proyectos se priorizarán las iniciativas centradas en sectores como:
- La innovación tecnológica.
- El turismo.
- La logística.
- La construcción.
- O que sufran desajustes entre oferta y demanda de empleo.
Para recibir una subvención los programas, que pueden ser promovidos por una o varias entidades de forma conjunta, además de tener carácter innovador y fomentar la cooperación entre los servicios de empleo, las entidades de apoyo a las empresas y los proveedores de financiación, deberán potenciar alguna de las siguientes medidas:
- El fomento del emprendimiento.
- El asesoramiento al autoempleo.
- El apoyo a la activación y la mejora de los procesos de intermediación laboral.
- La mejora de las aptitudes y competencias profesionales.
Los destinatarios finales de los Programas Experimentales son personas jóvenes desempleadas que cumplan al inicio del programa los siguientes requisitos:
- Ser menor de 30 años.
- Estar desempleadas e inscritas como demandantes de empleo en alguna de las oficinas de empleo del INAEM.
Los objetivos principales del Plan Aragonés para la Mejora de la Empleabilidad Joven 2018-2020, son:
Conocer en profundidad este colectivo heterogéneo con la finalidad última de dar una respuesta adecuada a cada uno de los subsegmentos identificados, para después diseñar medidas integrales y novedosas, que se adapten a los diferentes perfiles profesionales detectados. Teniendo en cuenta desde aquellas personas jóvenes que se encuentren en riesgo de exclusión, hasta aquellas otras altamente cualificadas y en situación de desempleo.
Se pretende que todos los programas y servicios que se impulsen tomen en consideración:
- Los sectores estratégicos o con especial potencial para generar empleo.
- El enfoque de género.
- El contexto local.
- La vertebración del territorio.
El segundo de los objetivos perseguidos es el de aproximar a las personas jóvenes al tejido productivo en un clima de conocimiento y confianza mutuos. Con el fin de que las personas jóvenes se adapten a los requerimientos de los puestos de trabajo y las empresas pongan en valor el talento joven que incrementa su competitividad.



