El montañero montisonense José Vilalta recibió el viernes en las instalaciones de Airon Club el cariño de sus familiares, amigos, instituciones y empresas que le respaldan en su nueva expedición a un ocho mil, el Chou – Oyu (8.201), en la cordillera del Himalaya en Nepal.
Vilalta parte desde Madrid con destino a Katmandu desde donde ultimarán los detalles y trámites burocráticos para encarar la sexta montaña más alta del mundo. Allí les espera el resto de la expedición formada por Carlos Pauner, Fran Lorente, Raúl Martínez, Alberto Sanmartín y Marta Alejandre.
Vilalta la definió como «una montaña noble, que no tiene la dificultad técnica y peligrosidad de otras cumbres» e indicó que entre lo que más le atrae del viaje es la «filosofía de vida de la gente del Nepal y del Tibet». Una vez en Katmandu visitarán el orfanato creado por Fran Lorente y aportarán todo el material escolar que han recogido la ocasión.
La montaña cuenta con grandes platos, como la altiplanicie que la corona desde donde se ve el Everest y los grandes picos del Himalaya. Aparentemente la mayor dificultad puede radicar en que en uno de esos platos la niebla o una ventisca sorprenda a los montañeros y pierda su orientación. Para ello irán provistos con GPS para seguir su rumbo marcado.
Para encarar la cima, se establecerá un campamento base a 5.700 metros. Allí pasarán el periodo de aclimatación para afrontar el reto. El objetivo es hacer cumbre entre el 18 y el 21 de septiembre en plenas fiestas de su ciudad. «Estaría bien hacer cumbre el 21, San Mateo, el día del chupinazo, de las carrozas y de los bailes de madrugada», bromeaba.
Los mayores temores de Vilalta no son los propios de la escalada, más bien indicó que lo que le preocupa es «que se pierda el valioso material técnico en el vuelo desde Madrid o que me siente mal algún alimento».
Vilalta, montañero experimentado, asegura que su trayectoria como «himalayista pesa mucho y aunque cada montaña es un mundo la experiencia nos da un saber moverte en situaciones críticas. A estos picos altos y fríos pero muy nobles no se va con miedo, sino con respeto».
Su club, Airon Club Hinaco, lo despidió entregándole un banderín para que lo coloque en la cima de la montaña el día de San Mateo, patrono de Monzón, fecha en la que espera hacer cumbre. Asimismo afirmaron que «si hace cima será una gran satisfacción para el club y el sponsor pero lo fundamental es que José esté aquí dentro de mes y medio y nos acompañe con sus actividades».
La expedición ha sido posible gracias al apoyo de Airon Club, de las empresas Hinaco y Jesús Espier, del Gran Hotel Ciudad de Barbastro y del Patronato Municipal de Deportes.
El presidente del Patronato Municipal de Deportes, Joaquín Palacín, señaló que es «un orgullo poder apoyar desde el Ayuntamiento una aventura como esta pero lo mejor será que cuando regreses y nos puedas contar la aventura de llevar el nombre de Monzón a una montaña de más de ocho mil metros».
El desenlace de la expedición se podrá seguir en la página web de Airon Club (www.aironclub.es) .



