Las chapas de botellas, los pins, los puntos de libros, los llaveros o los mecheros, entre otros peculiares objetos, volvieron a inundan el recinto ferial de la Azucarera con motivo de la IX feria del coleccionismo popular y general Replega que se desarrolla este fin de semana en Monzón.
La carpa de intercambio libre era ayer un hervidero de hombres y mujeres de todas las edades en busca del tesoro preciado que le falta en su colección. La procedencia fue muy variada, desde Andalucía, Asturias, Extremadura, Aragón, País Vasco, Cataluña, comunidad donde el coleccionismo despierta mayor furor, Andorra e incluso de Francia, Portugal y Bélgica.
En el interior de la feria, treinta clubes del coleccionismo y setenta tiendas especializadas ofrecen todo tipo de objetos de diversas épocas: desde juguetes, fotografías, discos, tebeos, monedas y sellos -un clásico de esta feria-, antigüedades, minerales, cromos, botellas de cerveza, … Muy comentada fue la exposición sobre el fútbol que han montado los hermanos Clemente de Monzón, sobre todo su maqueta del estadio de la Romareda que ocupa el escenario de la feria. Otras exposiciones originales son la de pegatinas del Guernica, de grifos, de carteles de películas de cine sobre el ferrocarril o de perfumes pequeños.
El director de la feria, Chorche Paniello, se mostraba orgulloso de la gran acogida de la feria «que se organiza durante todo el año y ahora toca divertirse, adquirir las novedades y cambiar sus repetidos».
La feria espera atraer a miles de coleccionistas y de momento ha generado un gran impacto económico en la ciudad donde las plazas hosteleras están cubiertas, así como buena parte de las poblaciones limítrofes, como destacaba la presidenta de la Institución Ferial, Marisa Mur.
Hoy los amantes de los coches clásicos y antiguos podrán disfrutar con la cuarta concentración ‘Ciudad de Monzón’ de estos vehículos que organiza el club local y que se desarrollará en el exterior del recinto ferial desde las 10 hasta la tarde.


