El Obispado de Barbastro – Monzón y el Ayuntamiento barbastrense mantuvieron ayer por la mañana una reunión técnica para abordar la retirada de dos de los cuatro nidos que se encuentran en el deambulatorio de la torre de la Catedral y que han sido objeto de polémica con el INAGA en las últimas semanas.
En dicha reunión participaron el alcalde de Barbastro, Antonio Cosculluela, el delegado de Patrimonio del Obispado, Enrique Calvera, y responsables técnicos de ambas entidades. En la reunión el Ayuntamiento puso a disposición del Obispado los servicios municipales para acometer la retirada de los nidos, que realizará el personal de las brigadas. También se va a pedir colaboración a los bomberos del parque de protección civil del Somontano, dependientes de la Comarca.
El alcalde se ofreció a colaborar con el Obispado en los trabajos para la retirada de los nidos. «El Ayuntamiento no puede tomar la iniciativa en nombre propio pero sí que dará su apoyo técnico y humano», declaró al término de la reunión el delegado de Patrimonio, Enrique Calvera.
Cabe apuntar que la propiedad de la torre es del Cabildo Catedralicio, si bien el Ayuntamiento se ha mostrado en todo momento predispuesto a que tanto el INAGA como el Obispado llegaran a un acuerdo, y ha velado por la seguridad de los ciudadanos colocando una valla en torno al perímetro de la torre para evitar daños por la caída de las ramas de los nidos o de cascotes del inmueble.
El Obispado correrá a cargo del coste económico de dichas labores, como el alquiler de la grúa que será necesaria para acceder a lo alto de la torre, y posiblemente el coste de la intervención de los bomberos.
Tras este acuerdo entre Obispado y Ayuntamiento, el siguiente paso es la redacción del informe de actuación para retirar los nidos y también rebajar las dimensiones de los dos restantes para evitar que sobrevuelen sobre el deambulatorio. Calvera aseguró que dichos trabajos se realizarán a lo largo de la última semana de este mes, cumpliendo así con el plazo dado por el INAGA que lo amplió al 31 de enero. A partir de entonces comienza la época de cría de la cigüeña que se prolongará hasta final de julio. En ese momento se retomarán las visitas a la torre de la Catedral, suspendidas desde el pasado mes de enero.
El concejal de Medio Ambiente y teniente de alcalde, Jesús Lobera, recalcó que el Ayuntamiento «siempre hemos tenido la misma actitud y estamos a plena disponibilidad para poder resolver este problema. El Ayuntamiento ve en primer lugar como elemento sustancial la seguridad ciudadana y es un hecho que nos ha llevado a vallar la zona porque hay un riesgo de seguridad. En todo lo que tenga que ver con la seguridad el Ayuntamiento estará en lo que haga falta para resolver el problema».
Con respecto a la ubicación de los nidos que se van a retirar (dos del chapitel y dos del deambulatorio) , el concejal de Medio Ambiente desconoce su nuevo paradero ya que como asegura es una decisión que deberá tomar el INAGA. «Nosotros actuaremos en el tema de la seguridad pero a dónde vayan a ir los nidos, es una cuestión que no es municipal y que atañe a mi modo de ver al INAGA», señaló el concejal.


