El barbastrense Manuel Ollé, profesor de Derecho Penal, abogado penalista experto en crímenes de lesa humanidad, ex presidente de la Asociación Pro Derechos Humanos de España, intervino en los Cursos de Verano que se celebran en la UNED de Barbastro, donde habló a los alumnos sobre «la querella ante la Audiencia Nacional en el caso del Sáhara». Una más entre las causas que defiende y de su compromiso con la libertad y la defensa de los derechos humanos, que le ha llevado por diferentes países.
El letrado denunció en su intervención «los graves crímenes sufridos por el pueblo saharaui desde que España les abandonó a finales de 1975 y la firma de los acuerdos de Madrid, nulos a juicio de la doctrina internacionalista, que tampoco se denunciaron». Ollé se refirió a «la masacre realizada por el ejército marroquí con la población saharaui con la que cometió un auténtico genocidio».
Odio
Se basó en relatos estremecedores y declaraciones suficientes para hablar con fundamento sobre «la tortura, desaparición de personas, asesinatos y bombardeos masivos sobre la población civil y hospitales con bombas de
Nepal, de fragmentación y de fósforo blanco». Además, «no fue un hecho temporal porque en el Sáhara occidental se vulneran todavía los derechos del pueblo saharaui».
Ante esta situación denunciada, «la comunidad internacional solo tiene buenas palabras y propósitos pero no ha manifestado ninguna voluntad de llevarlo a la
práctica. Marruecos parece la niña bonita y el estado intocable en la cuestión del Sáhara». En este sentido, «el pueblo tiene todo el derecho fundamental a la
libre determinación y a recobrar la independencia como se ha dicho por parte de Naciones Unidas en multitud de ocasiones».
El procedimiento de defensa de los derechos del pueblo saharaui «funciona bien y en mayo declararon una nueva tanda de diez testigos, entre hombres y mujeres, que pudimos traer a Madrid desde los campos de refugiados. Gracias a su testimonio conocimos las atrocidades y aberraciones de que fueron víctimas directos».
Más allá de las torturas y vejaciones relatadas hace dos meses, «aportaron un dato fundamental en el procedimiento porque las barbaridades contra ellos se cometieron por ser ciudadanos saharauis y porque las autoridades marroquíes querían aniquilar el pueblo». En función de los testimonios y de su constancia escrita, Ollé habló en términos de «exterminio y desaparición de las personas,
propósito que no se ha conseguido, por fortuna».
En su opinión, «a pesar de la cooperación material que realiza España es el momento de reflexionar para decir que todos fueron ciudadanos, al menos hasta 1974 y 1975, con pasaporte, DNI y derechos propios de cualquier
provincia. Tenemos la obligación histórica de garantizar la independencia de este pueblo».
Guantánamo y otras causas
Además, anda «metido» en el tema relacionado con presos de Guantánamo con tres querellas, «una contra todos los responsables de la arquitectura jurídica de Guantánamo, otra por las torturas sufridas por seis ciudadanos de vinculación estrecha con España, alguno de los cuales ya reside aquí en virtud de su liberación por acuerdos políticos y la tercera está relacionada con los vuelos de
la CIA».
En concreto, «los que pasaron por España, principalmente por Palma de Mallorca, que utilizaron determinados aeropuertos y bases camuflando los aviones como vuelos privados cuando, en realidad, eran militares y se presume
que se transportaron a secuestrados y detenidos con los que se pudo llegar a la tortura y males mayores».
Los «líos donde anda metido» se deben, en buena medida, a su bien ganada fama de letrado muy comprometidos con diferentes causas, entre ellas la relacionada con Madres de la Plaza de Mayo de Argentina a quienes defendió en el juicio que acabó en la cárcel con el general Francisco Adolfo Scilingo acusado de crímenes contra la humanidad.



