El grupo municipal del PP de Barbastro denuncia que las polémicas bolsas adquiridas por el Ayuntamiento dentro de su campaña de sensibilización medioambiental «Practico bolsing» fueron compradas «a dedo» a la concejala del PSOE del Ayuntamiento de Graus, responsable del área de Cultura y tercera teniente alcalde.
Los populares han comprobado que el precio de las bolsas por parte del Ayuntamiento es un 40% superior al de otras bolsas similares en el mercado. Asimismo también han encontrado un mayorista que vendía exactamente la misma bolsa que regalaba el Ayuntamiento, un 20% más barata.
«Nos intrigaba cuál era el motivo de que salieran tan caras las bolsas y decidimos solicitar la adjudicación del contrato de compra de las bolsas, a los Servicios Municipales. Tres decretos del alcalde, fueron necesarios para adjudicar definitivamente el contrato menor, por 8.566,60. euros, a la concejala de Cultura y 3ª teniente alcalde del Ayuntamiento de Graus, puesto que en los dos primeros, tal vez en un intento ocultista, se adjudicaba el contrato a una empresa inexistente», explicaba ayer en un comunicado el grupo popular.
Los populares también señalan que a la concejala de Cultura del Ayuntamiento de Graus se le abonaron en agosto del año pasado, esta vez por la resolución 2329 del Presidente de la DPH, por el diseño del Cartel Anunciador e Imagen del Ribagorza POP Festival, la cantidad de 3.792,04 euros, cuando el propio Ayuntamiento de Graus es patrocinador de los citados festivales.
«Falta de rigor científico»
Estas criticas se suman a las vertidas por el portavoz del PP en el Ayuntamiento de Barbastro, Ángel Solana, la pasada semana cuando en rueda de prensa criticó la eficacia de la campaña «Practico bolsing», haciéndose eco de un comunicado público del Colegio de Químicos del País Vasco, que recordaba la «falta de rigor científico» de las campañas que estaban proliferando sobre las bolsas reutilizables.
El Ayuntamiento de Barbastro inició, en diciembre, la campaña «Practica Bolsing», regalando unas bolsas de poliéster, fabricadas en China, para sustituirlas por las bolsas de plástico de tal forma que el comercio local ahorrará costes y se evitarán las emisiones de CO2. Sin embargo, el PP recordaba como el Colegio de Químico del País Vasco advertía días antes del inicio de la campaña que «la fabricación de los materiales que componen una bolsa de poliéster perjudican al medio ambiente en mucha mayor medida que cientos de bolsas normales fabricadas en Europa». Además añadían que la fabricación en Asia «es mucho menos eficiente desde el punto de vista medioambiental; se suele realizar en condiciones laborales injustas para los trabajadores, y genera un importante impacto por el transporte desde su lugar de producción hasta Europa».
Sobre los comentarios realizados en algunos medios de comunicación por parte del concejal de Medio Ambiente, Jesús Lobera, que atribuía estas declaraciones a la «ignorancia», los populares señalan: «No vamos a llamar ignorante al señor Lobera, por haber iniciado una campaña apresuradamente y sin tener toda la información necesaria. Ni vamos a llamarle ignorante por no conocer que las bolsas no han pasado el Registro Sanitario de Industria, requisito necesario, según los químicos, para poder transportar alimentos sin envasar. Ni siquiera le llamaremos ignorante por no conocer que las últimas alternativas para sustituir el uso de bolsas de plástico, van encaminadas a la utilización de bolsas de papel (reciclado y libre de cloro) y de bioplásticos (plásticos procedentes de fuentes renovables, como el almidón o la celulosa) donde, por cierto, en Aragón somos pioneros, según informa Greenpeace».
Por último concluyen desde el PP asegurando que les inspira «bastante más confianza todo un Colegio de Químicos, con un comunicado escrito, que la palabrería poco fundada de un concejal, que ha sido cuando menos, irresponsable iniciando una campaña sin informarse debidamente, de los perjuicios que podía ocasionar a los ciudadanos, en un momento además en el que la grave crisis que sufrimos los ciudadanos nos obliga a ser más cuidadosos y austeros con el gasto de los fondos públicos».




