Durante el pasado fin de semana entero el monasterio de El Pueyo de Barbastro regresó a tiempos medievales con la celebración de una acción teatralizada e interactiva del colectivo Vientos de Vízaldar, formada por jóvenes montisonenses y barbastrenses.
Cincuenta jóvenes aragoneses y procedentes de lugares tan dispares como Alicante o Barcelona, han participado de un evento que propone una forma alternativa de diversión para la juventud. Se trata de un teatro interactivo de carácter medieval, donde la improvisación es la base del juego, y en el que los participantes adquirieron el rol de un personaje ficticio, poniéndose en su piel y viviendo la vida de comerciantes, artesanos, guardias de la ciudad, e incluso temibles bandidos salteadores de caminos.
Estos personajes interpretados por los asistentes al evento, poseían tan sólo unas directrices para su interpretación, como rasgos de carácter, y objetivos para ese personaje; a posteriori, han sido estos jóvenes quienes han dado vida a estas personalidades ficticias, creando un entramado de historias, conjuras, luchas por el poder y otros tantos eventos relacionados con el hilo argumental creado por los organizadores.
Enclavado en un lugar idóneo para la práctica de la actividad, -las faldas del monasterio-, el evento de recreación transportó a estos jóvenes a bosques centenarios, guaridas de bandidos, y tantos otros escenarios recreados para facilitar inmersión del personaje con el entorno a fin de que se sintieran en un entorno completamente medieval.
La primera edición de Vientos de Vízaldar ha sido según sus organizadores un éxito entre los jóvenes participantes, que prometieron asistir a la siguiente edición cuando llegue el año que viene.


