La plaza Mayor ha acogido este martes el acto institucional de celebración del 50 aniversario de la Policía Local. A un lado han formado los agentes en activo, los jubilados y los familiares de los fallecidos, y en el otro se han colocado las autoridades invitadas: la subdelegada del Gobierno central en Huesca, María Teresa Lacruz, el delegado territorial de la DGA, José Luis Moret, concejales, ex concejales, jefes de las Policías Locales de ciudades cercanas, mandos de la Guardia Civil, etcétera.
En la tarima presidencial: el delegado del Gobierno central en Aragón, Gustavo Alcalde, el consejero de Política Territorial e Interior, Antonio Suárez, la alcaldesa, Rosa María Lanau, y el jefe de la Policía Local, Ricardo Oliván. En el pase-revista, el cuarteto ha saludado a los agentes y familiares, primero, y entregado un presente de recuerdo del aniversario (facilitado por el Gobierno de Aagón), después.
Oliván ha abierto el turno de discursos. Ha repasado las cinco décadas con breves pinceladas y ha remarcado «el compromiso de servicio con los ciudadanos». También se ha mostrado reivindicativo:
<< A la Administración General del Estado le recordaría que hay que actualizar la Ley de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y adaptarla a las necesidades y demandas actuales; y además habría que buscar fórmulas para mejorar los medios y protocolos de comunicación y coordinación con otros cuerpos policiales, incluidos los accesos de consulta a sus bases de datos.
A la Autonómica, que hay que actualizar la Ley de Coordinación de Policías Locales de Aragón, que debería llevar implícita por un lado la creación efectiva de la Escuela de Policías Locales de Aragón, que sirviera para formar a todos nuestros policías en las mismas condiciones, para formar a nuestros mandos, para preparar protocolos de actuación, e incluso para actualizar nuestra legislación y criterios de actuación; y por otro, el desarrollo y aplicación del decreto de nuestra uniformidad, para de una vez por todas se reconociera a las policías locales de Aragón por un único uniforme y colores. >>
Rosa María Lanau:
<< Como alcaldesa y como vecina, me siento orgullosa del cuerpo de seguridad de mi ciudad, del grupo de hombres y mujeres que se turnan para estar de servicio las 24 horas del día y no ahorran esfuerzos en su cometido.
El trabajo de los agentes abarca un amplio campo, desde la mera vigilancia y control del tráfico a las intervenciones para restaurar el orden público que entrañan cierto peligro. La Policía Local es el cuerpo de seguridad más cercano al ciudadano, el más inmediato y accesible. Todos conocemos su número de teléfono y sabemos dónde se encuentran las dependencias, el popular «cuartelillo». Incluso, por vivir en una ciudad mediana, tenemos grados de confianza y amistad con las personas uniformadas.
En ocasiones, los agentes reciben críticas de los ciudadanos. Esta circunstancia me parece injusta porque se limitan a hacer cumplir las normas y leyes que nosotros mismos nos hemos dado con procedimientos democráticos.
Ellos son, precisamente, quienes garantizan la convivencia dentro de un orden, los encargados de hacer valer las reglas que a todos atañen. Y si los agentes «llegan tarde», cabe pensar más en los múltiples servicios que atienden que en la inoperancia. De hecho, son unos profesionales en formación continua, en constante adaptación a los tiempos cambiantes. >>
Tras los discursos, las autoridades se han desplazado a la Casa de la Cultura,
donde han inaugurado la exposición fotográfica conmemorativa del 50 aniversario instalada en la sala Xaudaró. El festejo culminará el domingo: acto informal en el Auditorio San Francisco (12.00 h.), abierto a todos los ciudadanos, y posterior comida de hermandad.


