Representantes de la unión temporal de empresas (UTE) Estructuras Aragón S.A. y Ociosa Obras y Construcciones S.A., que han llevado a cabo en los últimos cuatro años la reforma integral del Palacio Episcopal de Barbastro y el entorno catedralicio, realizaron ayer la entrega de la obra a la DGA y al obispado Barbastro – Monzón.
El acto de entrega de la obra debía de haberse realizado el pasado 21 de diciembre, como anunciara en las Cortes de Aragón ante una pregunta parlamentaria del PP la consejera de Cultura del Ejecutivo autonómico, María Victoria Broto. Sin embargo la nevada caída en la ciudad del Vero y en la provincia impidió a los representantes técnicos de la DGA acercarse a cumplir con este trámite burocrático. Ayer por la mañana, los representantes de la UTE, arquitectos y técnicos de la DGA de los departamentos de Cultura y Hacienda y el responsable de patrimonio de la diócesis Barbastro – Monzón, Enrique Calvera, cursaron una visita al inmueble para inspeccionar el estado de las mismas y comprobar su acabado de lo que será el nuevo museo diocesano, el archivo municipal del Ayuntamiento, las viviendas del obispo y las oficinas administrativas de la diócesis.
Tras la recepción de la obra, ahora el Gobierno de Aragón deberá licitar y adjudicar las obras de equipamiento del nuevo museo diocesano, de acorde al proyecto museográfico ya diseñado y que expondrá en diversas salas por periodos cronológicos las piezas de arte que se guardan en el actual museo, sito en la Catedral de Barbastro, más las 112 piezas en litigio con la diócesis de Lérida.
Por su parte, el obispado deberá acometer la equipación de las dependencias del prelado así como de las oficinas de la diócesis. Mientras que el Ayuntamiento hará lo propio con el archivo municipal.
Las obras en el Palacio Episcopal de Barbastro comenzaron en 2006 y han tenido un coste de 9,7 millones de euros. Las actuaciones han comprendido la rehabilitación del palacio de estilo renacentista aragonés y la creación de nuevos espacios para albergar el museo diocesano. También se ha procedido a reurbanizar el entorno catedralicio, creando unos nuevos accesos a La Seo y se ha modificado el jardín arqueológico, la plaza episcopal y el jardín del obispo.
Sin fecha de apertura
Todavía no hay fecha para la apertura del nuevo museo aunque según informaron ayer desde el departamento de Cultura de la DGA, ésta no se llevará a cabo hasta que no estén todas las dependencias equipadas, incluidas las relacionadas con el archivo municipal y las dependencias episcopales.
Desde el departamento de Cultura informan que la equipación del museo diocesano está en proceso de licitación. Según las estimaciones del obispado de Barbastro – Monzón el proceso de licitación, la adjudicación de las obras y su desarrollo podrían durar al menos siete meses por lo que las dependencias estarían listas para abrir sus puertas al público a partir de septiembre.
Gestión compartida
Por otro lado, en las próximas fechas el Gobierno de Aragón convocará una reunión para crear la figura de un patronato que gestionará el Museo Diocesano. Ese patronato estará formado por el Gobierno de Aragón, el obispado de Barbastro – Monzón, el Ayuntamiento barbastrense y una entidad bancaria.
Por otro lado, el obispado de Barbastro deberá realizar algunas obras en la zona como consecuencia de la reforma del Palacio y su entorno. Así se tendrá que colocar una escalera que de acceso a la torre de la Catedral, tras su eliminación por la actual reforma, y cerrar el espacio que comunica la plaza del Palacio con el que fue jardín del obispo.
Para el responsable de Patrimonio de la diócesis, la reforma del palacio ha tenido un «resultado satisfactorio. Las obras están muy bien hechas y sólo queda el problema de la complejidad que tendrá su mantenimiento. Habrá que dotar con personal técnico, especializado para el museo y también para el mantenimiento general».
Obras y fotografías
El Museo Diocesano de Barbastro acogerá las 270 piezas que han sido restauradas minuciosamente a lo largo del año pasado por parte del departamento de Cultura de la DGA. Además, en las salas del museo se guardarán los espacios correspondientes a las piezas que están en depósito en la diócesis de Lérida y cuya propiedad se está dirimiendo en la vista del juzgado ilerdense. Hasta que esas piezas regresen, en el museo de Barbastro sólo se podrá ver una referencia fotográfica de las mismas y un nota informando que de momento están en Lérida en depósito.
Por lo que respecta al Pantocrator de Vió, una de las joyas del museo altoaragonés, todavía no se ha decidido si se expondrá en el nuevo museo o se dejará en su ubicación actual, en la Catedral de Barbastro. Al parecer su traslado podría tener inconvenientes por lo que los técnicos de Cultura del Gobierno de Aragón decidirá próximamente sobre su definitiva ubicación.



