Criado con los cuentos que le contaban y cantaban sus abuelas, Rafael Caballero, ha decidido a sus 27 y natural de Monzón (Huesca) debutar como novelista con Matrioska, una búsqueda, a través de un amor obsesivo, de la identidad y de la libertad individual. Amante de la escritura desde que a los 16 años ganó un premio escolar por un relato, confiesa que escribe para relajarse y conocerse a así mismo. Sin embargo, la muerte de su abuela materna le ha impulsado a publicar esta su primera novela como un homenaje póstumo por tantas historias narradas. La edita el sello montisonense Books on Line y se presentará el martes 27 a las 20.00 en el Cine Victoria.

Rafael está terminando sus estudios como educador social mientras trabaja en el centro de menores de Monzón y como responsable de las salas de los cines Victoria y Cortés, que gestiona la distribuidora Circuit Urgellenc en su ciudad natal y en Barbastro. La gran pantalla, su gran pasión, ha marcado la escritura de Matrioska, plagada de referencias cinematográficas.
¿Rafa, cómo ha sido tu relación con la literatura? Porque pese a tu juventud y a que Matrioska es tu primera novela, llevas escribiendo varios años.
Empecé en bachillerato, con 16 años a raíz de un relato que escribí y gane. Ello me motivo y me hizo perder el miedo a expresarme en los relatos y a darme a conocer. Al perder ese miedo, seguí utilizando la escritura como hobby, como fuente de tranquilidad, a la vez, que no me importó enseñar lo que estaba escribiendo a mi entorno más cercano. Y de este modo el camino hacia Matrioska fue algo natural. Siempre he escrito relatos y Matrioska también empezó siendo un relato que se me fue de las manos y acabo siendo mi primera novela.
En esta primera novela, ¿hay algo también de tu formación como educador social?
Así es. Algunos personajes tienen una vida bastante problemática y requieren de la ayuda de este tipo de profesionales. Creo que todo escritor pone un poco o bastante de sí mismo en sus creaciones, en mi caso yo hago muchas menciones tanto al cine como a la educación social.
El cine es tu otra gran pasión, no en vano, trabajas en el Cine Victoria y supongo que esa vinculación con la gran pantalla, el ver tantas películas te habrá influido como narrador.
Muchísimo, ya no sólo por el mero hecho de ver películas, que es una de mis apasiones, sino por que empecé a trabajar en el Circuit Urgellenc con 17 años, llevo ya 10 y el Circuit ha formado parte de mi educación, me he formado con sus valores que son muchos. Es más, no sólo trabajo en el Cine Victoria de Monzón sino también en el Cortes de Barbastro y para mi es una fuente de felicidad. No sólo es una pasión, sino un lujo y un honor poder trabajar en el cine. Por eso en mi novela hago casi más referencias al cine que a la educación social. Hablo de alguna película, el protagonista siempre quiso ser actor, en todo momento menciono guiones, manuscritos. Yo creo que el cine es inherente, tiene que estar dentro de mi novela. Sino escribiera en base a experiencias para mí no sería una buena novela.
¿Te atreverías a encuadrarla dentro de algún género literario?
Sí, es una novela de intriga y a la vez psicológica. Cuando me preguntan por la trama tengo que tener mucho cuidado para no desvelar algún dato importante.
Yendo al meollo de la novela, cuéntanos hasta donde se pueda, ¿de qué trata?
Con pinzas, pero para que se entienda un poco, diré que trata de la historia de un hombre obsesivo, cuya obsesión empezó cuando perdió a Lyss, su pareja. Le abandonó sin darle ningún un motivo. Él entonces entró en un bucle, sin saber qué pasaba, cómo había llegado a esa situación. Y sólo tenía un nombre constantemente en la cabeza, Lyss, que es el nombre de la protagonista.
Con la búsqueda de Lyss, revivirá momentos pasados, entenderá circunstancias hasta entonces incomprensibles y tendrá bastantes revelaciones.
A lo largo del libro el lector se irá encontrando con todo esto, y lo más importante es que cada cosa que ocurre tiene un significado. En el libro no hay palabras o frases baladís, sino que todo tiene un sentido.
Y ¿Qué sentido tiene la portada que refleja una muñeca rusa, la matrioska, que además da título a la novela?
Como decía antes, todo tiene un sentido, si no te adentras en el libro no podrás entender porque hay una matrioska en la portada. Tienes que zambullirte, tienes que entenderlo. Hay un capítulo del libro titulado Matrioska, en el que se sabe el por qué. Pero no lo leáis en primer lugar porque si no ya nada tendrá sentido. Adentraros dentro de la novela para poder comprenderlo.
Por otro lado, sentimentalmente hablando, la portada es otro de mis tesoros, porque es la mano de mi abuela que tristemente ya nos ha dejado. Esta foto se la hice en el hospital y en el momento que le hice supe que ella iba a ser la portada de mi libro. Pero lo que es más, en ese momento determiné que iba a editar el libro. Es mi homenaje hacia ella.
¿Qué papel ha jugado tu abuela en ti como escritor?
Muy importante, pero no sólo mi abuela materna, sino también mi abuela paterna. Ambas son andaluzas y cuando yo era crío me contaban muchas historias e incluso me cantaban canciones populares de su tierra. A mí todas esas canciones y cuentos, me parecían tan emotivas, tenían una moraleja tan grande, llegando a ser incluso divertidas.
Mi hermana también me contaba historias de pequeño, por lo que ha sido un cúmulo de relaciones, de historias que me contaban y me cantaban, lo que ha generado en mí la curiosidad por la escritura.
¿Qué mensaje quiere lanzar con Matrioska al lector?
Que hay que alcanzar la libertad por uno mismo. Hay una frase en la novela que dice: “justo ahora que abres los ojos acaba de salir el sol”. Si no abres los ojos en un momento dado jamás saldrá el sol, jamás podrás ver lo que tenías frente a tus narices y no veías. En base a esa frase circula un poco el libro.
¿A qué tipo de lector te gustaría que llegara tu novela?
Cuando la escribía nunca pensé en editarla, nunca pensé en alcanzar este momento, mi pretensión no era la de la edición. El fallecimiento de mi abuela motivó que decidiera publicarla. Entonces en ningún momento consideré a quien podía ir dirigida. Sí que me gustaba que lo leyera mi hermana, porque además de ayudarme con las correcciones, era como un juego con el que hablábamos a través de palabras que previamente me había inventado, y que juntos moldeábamos.
Me gustaría por supuesto que llegara a todo el mundo, a muchísima gente. Pero realmente con que llegara a la gente más cercana, que pudieran dedicar un poquito de tiempo a leer, que nunca está de más en estos tiempos, y que incluso les pudiera llegar a gustar, que espero que sí, pues eso sería maravilloso.
Y qué expectativas tienes con el lanzamiento editorial de tu primera novela que se va a distribuir en más 4.000 librerías
Las expectativas a decir verdad no tengo ninguna en especial, solo que guste. Estoy muy contento de todo el apoyo que estoy recibiendo para poder editar mi libro. Enrique Casasnovas con su editorial BooksonLine me está ayudando muchísimo. Estoy llegando a un punto al que nunca pensé que iba a llegar, tanta promoción, tanto movimiento. Todo lo que llegue a partir de aquí será un regalo.
Ver en las librerías tu novela, ¿te animará a escribir para publicar?
Una vez terminada esta novela, incluso durante su escritura, he seguido escribiendo, siempre relatos cortos que es lo que había escrito hasta ahora. No tengo una idea clara de lo que pasará después. Seguir escribiendo seguro que sí, pero no sé si para editar. Seguiré escribiendo relatos, pero no sé si elaboraré historias más largas. A mí la escritura me da tranquilidad, me relaja, incluso me ayuda como autoexpresión. El tiempo dirá. Espero que sí, ya que he dado el paso con esta novela quizás llegue alguna más.
Y ¿cómo ha sido el proceso de escribir esta novela?
Sinceramente me ha costado más el proceso de una vez terminada hasta ahora que durante la escritura. Su creación fue un proceso muy divertido. Con mi hermana, los personajes casi pasaron a formar parte de la familia. Ella vive en Zaragoza, y cuando llegaba a casa me preguntaba qué tal Antonio, cómo va Antonio, qué va a hacer Antonio. Poder compartir y hablar sobre lo que estaba escribiendo con mi hermana, para mi fueron momentos muy especiales, un regalo.
Háblame de tus referencias, de tus lecturas favoritas, los escritores que te han inspirado.
Yo soy más de historias que de escritores. Esto ya viene de mi niñez, de cuando mis abuelas me contaban historias que yo no sabía quién había escrito, pero me gustaba la historia en sí, la moraleja.
Si tengo que destacar alguna novela que haya leído, me encantó ‘La lluvia amarilla’ de Julio Llamazares. Además hace poco estuvo aquí en el Cine Victoria celebrando los 30 años del lanzamiento de la novela y para mí fue un orgullo poder estar con él. La historia en sí del pueblo de Ainielle, la despoblación, el clima que genera, lo define de manera maravillosa, muy emotiva.
¿Qué mensaje lanzas a tus posibles lectores?
Invitar a leer Matrioska puede parecer muy pretencioso. Sí que es verdad que me encantaría que llegara al máximo público posible. Considero que Matrioska es una novela muy recomendable, muy entretenida, tiene mucha intriga, yo soy un apasionado de las novelas de intriga y lo he intentado transmitir. Creo que a mucha gente le podría llegar a gustar, no es de lectura muy complicada, sino más bien sencilla, en ningún momento genera sensación de aburrimiento, sino la necesidad de querer leer más y más.
Mi mensaje simplemente es que le den una oportunidad, que le echen un vistazo, y que si ellos quieren después sigan leyendo. No quiero ni puedo, por supuesto, obligar a nadie a leer Matrioska. Pero… ¡Pasarán un rato muy divertido!



