La séptima edición de Replega, la feria del coleccionismo popular y generalista que organiza la Institución Ferial de Monzón (IFM) el primer fin de semana de septiembre, cierra con un balance más que satisfactorio por la masiva afluencia de público y la dispar procedencia de expositores de dentro y fuera de la geografía nacional.
El objetivo era alcanzar los 10.000 visitantes de la pasada edición y se superó con creces dada la gran asistencia de coleccionistas y curiosos que acudieron al recinto ferial de la Azucarera el sábado y el domingo.
La feria que dirige el coleccionista de pegatinas montisonense Chorche Paniello ya se había convertido en una referencia dentro del Estado desde su nacimiento. Así lo constaron los expositores y coleccionistas vascos, asturianos o catalanes, entre otros, que año tras año acuden a Replega. La feria también es un referente en el sur de Francia, como explica Paniello, ya que no existen certámenes de esta magnitud en el país vecino.
Pero el interés despertado por la feria de Monzón entre coleccionistas de otros países como Inglaterra, Andorra, Portugal o Bélgica -estos dos últimos acudían por primera vez a Replega- invita a la Institución Ferial de Monzón a que la feria puede traspasar fronteras y convertirse en un referente en Europa.
«Hemos superado las expectativas del año pasado en cuanto a visitantes y la presencia de gentes de otros países supone que el nombre de Monzón suena en Europa en el mundo del coleccionismo. Además también hemos contado con otras Comunidades Autónomas a las que antes no habíamos llegado», explica Joaquín Palacín, presidente de la IFM.
El tercer coleccionista de Portugal de pins y objetos relacionados con el mundo del deporte portugués Candido Bajos acudía por primera vez a Replega con una selección de sus 30.000 objetos. «He venido a Monzón porque me gusta mucho el coleccionismo y acudo a varias ferias en Portugal y España pero ésta es muy grande», explicaba.
En el apartado comercial, los puestos que acudieron a comprar, vender o intercambiar productos «se marcharon muy satisfechos por sus ventas», explica Palacín.
Uno de los alicientes de la feria estuvo en la inauguración por primera vez en España de la exposición, acompañada por un libro, ‘Soldados de papel’, sobre los recortables de los dos bandos de la Guerra Civil con los que jugaban los niños durante la contienda y que fue seguida por numeroso público.
Además el domingo tuvo lugar la segunda concentración de vehículos clásicos ‘Ciudad de Monzón’ celebrada en el recinto ferial y que también superó sus expectativas al concentrar a más de 140 turismos de época llegados de Aragón y Cataluña.
Palacín también valoraba el hecho de que durante este fin de semana el sector de la hostelería y la restauración ha registrado un lleno total debido a la organización de la feria.




