El helibike es una actividad deportiva que se le conoce como la nueva forma de hacer mountainbike. Su nombre se debe al término anglosajón que tiene como significado helicopter y bike, es decir, combina helicóptero y bicicleta.
Actualmente es considerado un nuevo deporte de aventura porque las personas son llevadas junto a su bicicleta en helicópteros hasta las cumbres de las montañas, donde solo pudieran llegar escalando por días.
Una vez estando en la cima realizan recorridos en rutas de descenso en el que llegan a bajar hasta 4.000 metros a toda velocidad. Por tal razón, utilizan equipos de protección como casco para evitar posibles lesiones y ropa cómoda como las mallas de ciclismo para proteger la zona perianal.
Esta práctica tuvo su inicio en Canadá y Nueva Zelanda, pero ahora está ganando espacio en España. Altitude Helibike & Ski’ es la empresa pionera española que comenzó a ofrecer sus servicios para este deporte en el que llevan a las personas en helicóptero hasta casi 3.000 metros en subidón por el costo de 350 euros.
Aunque la actividad deportiva va conquistando a muchos adeptos, también ha abierto la posibilidad a que se estudie su impacto en el medio ambiente. Esta empresa comenzó desde el año 2018 a realizar los viajes a la zona entre el Parque Nacional de Ordesa-Monte Perdido y el Parque Natural de Posets-Maladeta, por tal motivo, deberán pasar por un filtro ambiental más riguroso.
Así lo dispuso el Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (Inaga), es por ello, que dictaron una resolución que obliga a la empresa a someterse al procedimiento de evaluación de impacto ambiental ordinario y no simplificado. Inaga solicitó a la empresa un estudio ambiental simplificado y esta lo presentó.
Las razones principales que el departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente presentó fueron «las potenciales afecciones elevadas sobre el suelo, relieve e hidrología». También mencionaron los posibles impactos en la vegetación natural, fauna, hábitats de interés comunitario y paisaje.
En la resolución del Inaga explican que “las rutas propuestas deberán estar enfocadas a la minimización de los impactos paisajísticos, impactos sobre la geología o geomorfología. De la misma manera, sobre la hidrología, la flora y la fauna, además de otros aspectos de interés ambiental”.
No obstante, le aplicarán un procedimiento más complejo mientras que la compañía tomará la decisión de llevar el asunto a los tribunales, debido a que consideran arbitrario el nuevo procedimiento.
Por otra parte, la Asociación de Agentes para la Protección de la Naturaleza de Aragón (AAPN), sostiene que este deporte posiblemente provoque que ciertas especies de animales, como el quebrantahuesos o la perdiz nival, vean alterado su hábitat natural.
La AAPN resaltó que los ciclistas bajan por sendas y por terrenos que no son sendas y que antes eran montes totalmente intactos por la mano del hombre. Es por ello, que han presentado alegaciones ante el Gobierno Autonómico para que paren su actividad hasta que se realice dicho estudio.




