Las recreaciones históricas en Monzón tienen éxito. Lo fue el homenaje templario a Guillem de Mont – Rodón, que aspira a ser declarado fiesta de interés turístico regional, o la I Encomienda Templaria celebrada el año pasado, y también lo es la recreación sobre las Cortes Generales de Aragón de 1289 que se está celebrando este fin de semana.
La historia contada de forma dramatizada tiene su encanto y se ha revelado como un atractivo turístico capaz de dinamizar la economía local. Así se ha puesto de manifiesto una vez más este fin de semana con la presencia, en la primera recreación de lo que fueron unas Cortes Generales de la Corona aragonesa, de más de un centenar recreacionistas llegados en su mayoría de Aragón y Cataluña, pero también de Valencia o el sur de Francia.
Su presencia, así como la de los visitantes a Monzón ha llenado los hoteles de la ciudad, según informaba ayer con satisfacción el concejal de Turismo Jesús Guerrero.
Medievalia, Trotamundos y Senderos Legenrarios están coordinando una representación que comenzó ayer por la mañana con el desfile de los brazos de Aragón, Cataluña y Valencia, junto con el pueblo, desde el castillo hasta la plaza Mayor. Más tarde, en el castillo el rey Alfonso III pronunció su discurso de bienvenida, secundado por el Canciller Real, el Fiscal de las Cortes y el Justicia de Aragón, así como por los obispos de la Corona.
La recreación plasma de forma lo más fidedigna posible cómo pudo ser un evento político y social de estas características, el antecesor del parlamentarismo moderno. Los estamentos de la Edad Media debatían, como se pudo comprobar anoche en la catedral de Santa María del Romeral –sede de las Cortes durante 500 años- los tributos que debían pagar al rey para que éste financiara sus campañas bélicas, etc.
Pero esta recreación no ha plasmado sólo los debates parlamentarios, si no todo lo que les rodeaba: la llegada de las tropas, construcción de campamentos, exhibiciones de la caballería y de la infantería, misas en latín y hasta una taberna con comida y bebida medieval.
Por la noche, dieron comienzo las sesiones de Cortes que fueron seguidas por más de un millar de personas. No todas pudieron entrar en el templo, por lo que se instaló una pantalla gigante para poder presenciar la dramatización.
Este domingo se volvieron a repetir la recreación ‘La Unión aragonesa y el Privilegio real’ esta vez en el Auditorio de San Francisco.

