Imaginemos que podemos elegir un equipo asistencial para nuestro padre enfermo, o que tenemos que acometer una empresa importante y necesitamos un socio, o que simplemente necesitamos un servicio de fontanería por un problema en la vivienda. En todos estos casos optaremos por la experiencia y la capacidad.
Llamamos experiencia a la práctica prolongada que proporciona conocimiento o habilidad para hacer algo, a esa forma de sabiduría derivada de la observación, de la participación y de la vivencia.
Antonio Cosculluela es un político experimentado, con una trayectoria marcada por su compromiso con Barbastro y por la eficacia de su gestión. El compromiso lo ha demostrado anteponiendo el progreso de la ciudad y el de sus vecinos a otros intereses, o cuando se ha decantado por la responsabilidad adquirida con los barbastrenses en lugar de otras más elevadas. La eficacia queda patente en las cifras de Barbastro, con más de 700 puestos de trabajo creados en esta legislatura o una tasa de paro por debajo de las medias estatal, autonómica y provincial, pero sobre todo en la calidad de vida de la que gozamos los barbastrenses.
Su forma de entender la gestión aporta sensatez en lugar de crispación, empatía en lugar de distancia y diálogo en lugar de imposición. Su liderazgo, su peso específico en la toma de decisiones y el respeto que despierta allá donde va son su aval más notable.
Llamamos capacidad al conjunto de condiciones propias de una persona, en particular sus dotes intelectuales, que determinan su posibilidad de realizar con éxito determinada tarea.
Los diferentes equipos socialistas que hemos participado en la gestión de la ciudad hemos demostrado esa capacidad de operar competentemente. A nuestra llegada,el Ayuntamiento tenía una deuda de más del 100% del presupuesto municipal, mientras que hoy la deuda es cero y hay 14 millones de € en el banco esperando a un cambio legislativo que vendrá a la ciudad como agua de mayo. En estos años se ha adquirido gran cantidad de patrimonio público, se han generado infraestructuras necesarias para el desarrollo de la ciudad, se han implementado servicios públicos y se han mejorado los existentes, se han dispuesto ayudas a la creación de empleo y a los emprendedores, se ha optado por una programación cultural que se pone de ejemplo en multitud de foros, se ha apostado por hacer de Barbastro un destino turístico de referencia y se ha apoyado de una manera decidida el asociacionismo en todas sus manifestaciones.
Nuestro programa electoral está creado específicamente para nuestra ciudad, teniendo en cuenta sus fortalezas y sus debilidades, es fruto de muchas horas de trabajo, de multitud de ideas y de una inquebrantable ilusión puestas al servicio de un objetivo común: el desarrollo de Barbastro y de los barbastrenses.
Ante los experimentos que otros proponen, nosotros demostramos hechos. Un proyecto sólido, con un modelo de ciudad que pone a las personas en el centro de las políticas, alejado de radicalismos y ocurrencias irrealizables y que mira al futuro con optimismo.
Pues bien, los barbastrenses sí pueden elegir quien va a gestionar la ciudad durante los próximos cuatro años. Hagamos como en el resto de ámbitos de la vida y decidámonos por la experiencia y la demostrada capacidad. Las que ofrece el proyecto socialista liderado por Antonio Cosculluela.

