Antes de hablar de la obra de Julio Tapia, en la UNED de Barbastro tengo que hacer una consideración previa:
El arte para su contemplación y disfrute necesita tiempo y reposo.
Me gustan mucho los parques escultóricos, en los cuales, paseando con tranquilidad, se van apreciando distintas obras con la lentitud y la parsimonia requeridas, como en la Fundación March de Madrid, en el Chillida Leku de Donosti, o en la fundación Montenmedio de Cádiz, entre otros.
Pero estoy frontalmente en contra del “rotondismo” y de las esculturas que uno encuentra en las lindes de las carreteras, pues al visionarlas con velocidad no hay tiempo suficiente para apreciarlas y pasan a ser, en el mejor de los casos, meras obras decorativas, decorativas de un paisaje natural que no necesita, en absoluto ornato (por no hablar de que puedan distraen al conductor)
Las rotondas y aledaños, en un ambiente contaminado no necesitan obras de arte, necesitan vegetación que palíe la polución.
La obra de Tapia que todo el mundo pondera tanto, en memoria de Mariano Beroz, no constituye una obra de arte en sí.
En mi opinión, es un monumento conmemorativo de gran calidad y muy adecuado y conveniente. Pues para que una obra se pueda considerar arte, debe de tener una semántica amplia y poderse interpretar de formas distintas, concomitantes, divergentes o complementarias.
Esa escultura claramente es una figura humana y un racimo de uvas y se hubiera considerado arte en la época del tránsito del lenguaje realista al abstracto, allá en los comienzos del s.XX.
El artista define su trabajo en una entrevista en el diario Altoaragón con esta palabras:
“ Es una obra que busca una abstracción total y una connotación con la figuración y la representación que brindan la naturaleza, el hombre y los pájaros”
En estas palabras se evidencia algo contradictorio: una abstracción total no puede connotar nada realista, su estilo más bien está formado por la mezcla de una cierta abstracción y elementos esquemáticos de la naturaleza, tanto humana, como animal o vegetal.
En la exposición de la UNED, el autor muestra una serie de esculturas de pequeño formato que bien pudieran servir de maquetas de obras futuras, en una suerte de estilos y materiales muy distintos, que no tienen una coherencia formal y no obstante, algunas de ellas son ciertamente relevantes.
Es una interesante exposición para adentrarnos en la obra del artista, aunque las dos telas de colores ácidos, a modo de díptico aportan poco al conjunto. El montaje resulta un tanto desordenado y abrumador. Creo que haber hecho algunos grupos con esculturas afines hubiera resultado más acertado, estético y ordenado.
Aun así, visiten esta exposición ya que disfrutarán de una obra interesante con aromas a Henry Moore, Picasso, Miró o Chillida. Una obra que les recordará a la ingente cantidad de obra pública que tiene este artista en Aragón y que cuenta con tantos adeptos. De todas ellas quiero resaltar el Homenaje al Cierzo una obra magnífica en un entorno hostil.
Un programa modélico y en el que fijarse es el de Arte y Naturaleza desarrollado por la Diputación de Huesca con intervenciones de los artistas internacionales más prestigiados como Ulrich Rückrien, Siah Armajani, Fernando Casás, Davis Nash o Richard Long, entre otros. En todas estas instalaciones se ha creado un remanso de paz y contemplación en torno a las obras, un espacio que invita a la meditación y a la reflexión profunda, algo que no pasa con los emplazamientos de la mayoría de las piezas de Tapia.
Y por último permítanme que les recomiende una visita a Münster, en Alemania, donde se emplazan una buena cantidad de obras de arte en la ciudad y parques del entorno en unos espacios idóneos y donde cada diez años se celebra el mejor evento escultórico del mundo. Este año próximo se llevará a cabo la sexta edición.
https://skulptur-projekte.de/en/
La escultura de Julio Tapia «Hombre con Racimo» ya luce en Barbastro



1 comentario
No puedo estar más de acuerdo con esta crítica tan sincera, hay que diferenciar entre lo que se hace para contemplar y disfrutar descubriendo diferentes perspectivas, imágenes sugeridas, detalles no descubiertos y el ornato que no se debe ubicar en lugares que originen distracciones peligrosas como rotondas. Las buenas esculturas tienen que ser expuestas en lugares en donde sea posible la contemplación….sin interferencias