Los valles de Louron y Aure y las comarcas de Sobrarbe y Somontano de Barbastro lloran la temprana pérdida de Dominique Martin, una persona clave para entender el desarrollo socioeconómico y cultural de los vecinos valles franceses, al otro lado de los Pirineos, y cuya gigantesca figura y potente personalidad sirvió de puente entre las dos vertientes de esta cordillera, administrativamente concebida como frontera y territorio común entre las gentes de ambas regiones.
El destino le ha querido hacer un último guiño a este gran hombre, ya que Dominique Martin fallecía este 1 de diciembre a las 5 de la mañana, precisamente el mismo día en que se abría de nuevo la circulación en el túnel de Bielsa, por el que tanto trabajó.
Dominique Martín, nacido en 1944, fallecía a las cinco de la mañana en el Hospital de Toulouse donde había sido trasladado en los últimos días en su lucha contra una larga enfermedad. Dominique deja viuda a su inseparable compañera de proyectos, Georgette, y huérfanos a sus dos hijos y dos nietos.
En su memoria queda el recuerdo de todo el trabajo realizado junto a su admirado el alcalde socialista de Saint Lary Vicente Mir en la feliz iniciativa de unir el sur de Francia con Aragón a través del túnel de Bielsa, y ya más tarde como acicate del desarrollo económico del valle de Louron sin perder su identidad.
El señor Martin nació en la pequeña población gala de Loudenvielle, en el valle de Louron, próxima a Saint Lary, donde vivió hasta sus últimos días. Martin es hijo de la sociedad rural de su tiempo y de una economía doméstica de subsistencia en la que sus principales ingresos llegaban del ganado vacuno y de la serrería de su familia. Dominique no sería ajeno a estos oficios pero despuntó por ser un visionario. Consciente de que la existencia llevada durante generaciones en el valle estaba condenada a desaparecer y pasar a ser objeto de museo etnológico, buscó soluciones reales para permitir que los habitantes de la zona pudieran quedarse en el territorio sin renunciar por ello a tener calidad de vida.
Con ganaderos de la zona creó una cooperativa lechera que fue una de las principales industrias de la región. También entró en política con el Partido Socialista Francés en el Concejo de Loudenvielle de 1973, siendo el hombre de confianza del alcalde Michel Pellier, actual presidente del Consejo General de los Altos Pirineos (el equivalente francés de la Diputación Provincial de Huesca).
En esa etapa de ebullición política crea un estrecho lazo profesional y amistoso con Vicente Mir, alcalde de Saint – Lary, hijo de republicanos altoaragoneses exiliados en la zona tras la guerra civil. Con Mir realizó varios viajes a los valles vecinos del Alto Aragón para convencer a las autoridades españolas de la necesidad de crear un túnel que facilitara las relaciones que desde siglos se habían sucedido entre ambas vertientes de los Pirineos.
Tras la apertura del túnel de Bielsa, Dominique Martin concentró sus esfuerzos en el desarrollo turístico del bucólico valle de Louron sin caer en los riesgos de la especulación urbanística y preservando su milenaria cultura popular, consciente del valor de la etnología y naturaleza.
En torno a un lago artificial que aglutina el valle y sus desperdigados pueblos se creó una red de infraestructuras dedicada al ocio y al deporte de aventura y familiar, entre las que destacan las dos estaciones de esquí Peyragudes y Val Louron. Además se creó Balnea, un referente del termalismo en los Pirineos y tras Caldea en Andorra el balneario de mayores dimensiones.
Como empresario fue pionero en la creación de albergues y restaurantes de calidad. Un ejemplo de ello es el albergue Les Isclots, el restaurante La Table de Saoussas y su bodega donde se vende jamones ibéricos, quesos, vino del Somontano y otros manjares traídos de su estrecha relación con Aragón y España.
Tanto el restaurante como la bodega se ubican junto al antiguo molino harinero de su propiedad y que decidió rehabilitarlo tras quedar dañado por una riada y convertirlo en un interesante y completo museo etnológico. Hasta él se han acercado investigadores de la cultura popular y etnógrafos españoles y franceses que han grabado en la zona sendos documentales. Ha sido también, en palabras del antropólogo oscense y gran amigo Ángel Gari, «el informante sobre tradición oral más cualificado del valle».
Gari recuerda cómo su casa ha sido un lugar de encuentro permanente de vecinos, de gente de la cultura, de la política, y «fue durante muchos años un vínculo de unión continuo entre la valle de Louron, Aure, Sobrarbe y el Somontano de Barbastro».
En su nómina de contactos cabe citar al ex presidente del Gobierno de Aragón Marcelino Iglesias, así como a relevantes políticos aragoneses.
Martin también fue cultivador de amistades aragonesas y su simpatía y socarronería contagiaron a varias personas que han decidido adquirir una segunda vivienda en el valle.





